domingo, 13 de noviembre de 2016

AMANTE DIFERENTE...


Le amaba en lo más profundo de su alma, era la otra, era el desahogo de ese amante, su amante, era la querida perfecta, con su ático a las afueras de la ciudad, él tenía una casa, con su esposa, con sus hijos, con la abuela, con el perro, y algún gato, pero en esos siete días de una semana, existía la mujer que le hacía soñar, que le hacía olvidar, eran dos en uno, la pasión dominaba la marea, dominaba el ambiente, era la amante diferente que él siempre buscaba, la encontraba, le esperaba en la cama, radiante, con ese aroma, con ese frenesí, llegaba era su luz, era su calma, lo era todo, pero otro día la dejaba, días sin llegar, esa mujer ya no volvía a ser, no anhelaba esa vida, porque se cansaba de ser la otra, de ser el desahogo de un hombre casado, las Navidades, las fiestas, en la calle, él no la conocía, era una extraña, sólo en ese encuentro furtivo en alguna ocasión de los rayos de una luna, pero la paciencia, la impaciencia tal vez, llegaron a ese límite, esa noche, frente a frente, le dijo, se dijeron, quería que dejase a su mujer, no pudo ser, le amaba, le quería sólo para ella, él se reía, era un hipócrita, pero esa mujer estaba armada, llevaba esa pistola entre sus bragas de seda, la saco, le disparo, lo asesino, lo estaba buscando, lo había encontrado, fueron varios disparos, el hombre casado ya no era de nadie, era un guiñapo unido a otro misterio de una sóla ausencia...

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