martes, 1 de noviembre de 2016

LAS HUELLAS DE UNA PENUMBRA...


Sofía seguía su vida, sin importar ese destino, se sentía mal, realmente en esa oscuridad de la que no lograba salir, adicta a la cocaína, desde hace años, con treinta años, su vida era un infierno, sus parejas le habían dejado, era un despojo humano, lo había tirado todo por la borda, ya no se quería a si misma, no comprendía su horizonte, en aquel bar, esa noche, allí en esa barra, sola, en esa soledad, sin entender nada, se sentía insegura o segura de la nada, bebiendo, fumando, llegaron esos dos tipos, fueron a por ella, se la llevaron, en ese callejón con olor a muertes, la violaron, la despojaron de su ropa, sin mirar a ese abismo, donde se encontraba, le clavaron varias puñaladas después de ese acto de sexo oscuro y desagradable, la asesinaron, la dejaron vacía, sin ese vacío, esas huellas de la penumbra, de su penumbra, quedo sin nada, esos asesinos la volvieron a ese polvo, a esa inolvidable violencia, Sofía, llego a la libertad, de su vida, sin vida, ya era tarde...

No hay comentarios:

Publicar un comentario