miércoles, 31 de agosto de 2016

UNA VIDA DE NADIE...


Pamela era una mujer de todos, se dedicaba a la profesión más antigua del mundo, trabajaba en aquel burdel, de mala muerte, allí estaban todas ellas, el escaparate para esos hombres reprimidos, con ganas de un desahogo para sus emociones, pero la preferida de todos ellos, era Pamela, una bella mujer, una mujer atractiva, delgada, esbelta, que hacía las delicias de sus fantasías, de sus sucias manos en su cuerpo, ella nunca decía nada, sabía que era su trabajo, sabía que no tenía salida, que tenía que alimentar a su única hija, Margarita, una niña de dos años, que cada noche la esperaba, como agua de mayo, para que su mamá, le diese un poquito de cariño, Pamela estaba cansada, de dar amor a esos hombres de tres al cuarto, y no le quedaba amor para su pequeña, pero esa noche al llegar a casa, le esperaba el padre de su hija, Eustaquio, se la quería llevar, decía que eso no era mundo para una niña, al lado de una prostituta, los gritos subieron de tono, Pamela no permitía que se llevase lo que más amaba a pesar de ese maldito destino, su destino, en esa noche trágica, en presencia de Margarita, Eustaquio, mató a Pamela, con esa pistola que ya tenía preparada para ella, fueron cuatro disparos, mucha sangre, esa vida ya no era de nadie, una pobre mujer, con un sólo error, dar su cuerpo a quien no lo merecía, Pamela yacía en aquel frío suelo, ante la mirada atónita de Margarita, veinte años después, la venganza, fue servida en un plato demasiado helado, su hija, le hizo justicia, cuatro disparos terminaron con la vida de Eustaquio, ya anciano, ya sin recordar, o recordando a la vez...

PENSANDO EN EL ASESINATO...


Pensando en el asesinato, lo tenía todo calculado, la cuerda, la silla en aquel cuarto, la soledad, en el silencio, Eloy, quería morir, su vida ya no era nada, no tenía sentido para él, una mujer que ya no le amaba, la distancia, esos malos tratos que ella le daba a él, se sentía una partícula en su propia casa, Eloy había vivido años de felicidad, de éxito, pero un día, se quedó sin trabajo, se quedó desolado sin un hombro donde apoyar, donde llorar, se sucedió el tiempo, los años, y nada cambiaba, estaba en el mismo punto de partida, Eloy ya no se gustaba, ya no se quería, su actitud no le acompañaba, se sentía con esa depresión en su interior, con la oscuridad en su mente, Elodia, su pareja, le hacía ver que no valía nada, se burlaba de él, le empujaba, esos malos tratos eran frecuentes para Eloy, que le quedaba, nada, que era nadie, en la misma vida, sin vida, Eloy, lo pensó, lo meditó, y era lo mejor, era el asesinato, su propio asesinato, él era la única víctima, en un mundo que ya no le pertenecía, subió las escaleras de la casa, entró a ese cuarto, se subió a esa silla la cuerda rodeo su cuello, y estiró, hacia abajo, le faltaba la respiración, le faltaba la vida, que se le iba, y se le fue, pensó en ese asesinato, Eloy murió, porque era lo mejor, esa ausencia, su propia ausencia, nadie le echaría de menos...

martes, 30 de agosto de 2016

CUANDO SE JUEGA AL DESAMOR...


Cuando se juega al desamor, cuando la conciencia ya no está tranquila, se casaban en aquella iglesia, se querían tanto, se amaban hasta superar los límites de la conciencia, se decían cosas al oído, ese te quiero se escuchaba entre los dos, porque Eva y Luis, eran dos enamorados de un siglo XXI, dos románticos, de una poesía propia de dos que lo dan todo el uno por el otro, la luna de miel, los años de un matrimonio feliz, y la casualidad, el destino, el motivo, lo que tenía que ser, lo que estaba escrito, en aquella reunión, Luis conoció a Monik, fue una mirada, fue una sonrisa, fue el comienzo de un no se que, sin saber, ese flechazo, terminó con una noche de locura en aquella habitación de ese hotel, no querían separarse, sólo querían estar el uno en los brazos del otro, necesitaban esos besos y caricias, el mundo se terminaba para ellos, eran la dulzura, la ternura, el verdadero sentimiento, para Luis, ya sólo existía, Monik, eran tan bonita, eran tan encantadora, lo tenía todo, lo que Eva ya no le daba, se hicieron amantes, amantes de su propio destino, pero un tiempo después, su esposa, Eva, los descubrió, a la salida de ese bar, con los besos y caricias de una pareja de enamorados, ella presa de la rabia, de los celos, de los muchos motivos, tenía que hacer algo, esa pistola, que le acompañaba siempre, frente a los dos, en aquella calle, les corto el paso, y tras gritos y palabras malsonantes, disparo hacía uno, hacía el otro, terminó con los dos, cuando se juega al desamor, la vida pasa factura, Eva les asesinó y se convirtió en una extraña dueña de su otra vida...

LO VÍ...


Aquella tarde de verano, estaba tranquilamente en mi terraza, disfrutando de un hermoso sol, que invadía mi rostro, y me acariciaba lo mejor de mí, todo estaba en silencio, menos mi música que me alegraba el momento, mi momento, y de repente, lo ví, lo fui viendo todo, era testigo de esa violencia de ellos dos en plena calle, no había gente, no había nadie alrededor, eran dos amigos, eran dos extraños no lo quiero pensar, comenzaron una charla sin importancia, las palabras fueron subiendo ese tono de voz, en el uno y en el otro, de repente uno de ellos, sacó esa navaja de su bolsillo, y se la clavó en el cuerpo, hasta que remato en ese corazón, lo había matado, yo en mi terraza, no sabía que hacer, quise llamar a la policía, quise intervenir, yo no era nadie en esa escena, el asesino, miro hacia todos los lados, y alzo su mirada en mi mirada, yo quería desaparecer, quería que me tragara la tierra, pero él, lejos de decirme, o amenazarme, se clavo esa navaja, hasta que se dió en su corazón, cayó al suelo, murió sin consecuencias, yo quede perpleja, atónita de mí, había presenciado un doble crimen, y yo sólo lo ví...

lunes, 29 de agosto de 2016

ERAN TRES ANTE UN DESTINO...


Eran tres ante un destino, el matrimonio bien avenido, de cara a ese alrededor, de cara a los demás, con sus paseos, sus simpatías hacia los demás, los encantos para ser felices, la apariencia, lo aparentemente perfecto, todo estaba escrito, o sin escribir quizás, y tras esa perfección de amor en público, estaba ella, la amante, la que era capaz de aguantar en aquel ático, los desahogos del señor Serrano, como le llamaba, cada semana la visitaba, le hacía regalos, era su perla de lo prohibido, todo caminaba, deambulaba, pululaba, hacía una historia truculenta, que prometía, que profundizaba una sensibilidad que no era, él le decía que era la única, que pronto se separaría de su esposa, fueron infinitos los años, en aquella situación, prometía, prometía, sin una respuesta de fidelidad, ella, era la otra, siempre la otra, Carol, ya no pudo más, era un resentimiento, era un presentimiento, pero en aquella visita, del señor Serrano a ese ático, su amante, su otro destino, la esperaba con una pistola, estaba harta, ya no le quedaba nada, dos disparos, y un final, y también para ella, esa amante, que fue asesinada por ella misma, quedó la esposa, en otra soledad, sin saberlo, sin esperarlo, hacía el cauce de un destino...

LA MANCHA DE OTRA SANGRE...


Ella lo había matado, contaba los días, para ese asesinato, era un pensamiento que ya tenía en su retina, Amanda le había perdonado, le había tolerado, era una cortina de humo, sin humo, pero en la mañana de ese día de abril, en plena primavera, tuvieron una fuerte pelea entre ambos, y nadie quería comprender, era muy difícil comprender, le había engañado, le había manipulado, era tal la falsedad, un día le abandonó, por aquella prostituta, la dejó en la estancada, Amanda, como le amaba, le dejó pasar esa locura, volvió, pero era un suceder de años, de meses, de semanas, de días a otros tiempos, y su pareja, Nicolás, era un prepotente, con esa injusticia que le dominaba, y Amanda lo tenía todo preparado, sin prepararlo, imagino, visualizo, y tras el engaño, la patraña, el cuchillo de ella, recorriendo su cuerpo, el cuerpo de él, cuchilladas, y sangre, mucha sangre, ella le dejó, allí, asesinado, se fue, se dirigió a la comisaria, confesó su crimen, se entregó, y si, aquella mancha de sangre era el desenlace, de una historia de amor, perdida, sin encontrarse...

domingo, 28 de agosto de 2016

DECÍA SER...


Decía ser, era mi gran amiga, compartimos tantas cosas, era única, legal, transparente, y profundamente cínica, era esa hipocresía andante, se llamaba, ya no lo se, no lo quiero saber, le contaba mis cosas, cuantas cosas, le decía, cuando le conocí a él, mi gran amor, recuerdo las  dos en ese salón de mi casa, yo emocionada diciéndole que mi vida ya estaba complicada, me había enamorado de Isma, ella se alegró, me abrazo, me felicitó, yo creía, y podía creer, era estupenda, maravillosa, fueron años de complicidad, de colegas, de más que una amistad, era sinceridad, era filosofía, era una magia, porque no, era muchas cosas, el día de mi boda, ella testigo de  nuestro amor, estaba feliz, ella también, esa luna de miel, para  mí, inolvidable, al llegar, le conté, le explique los pormenores de mis noches de pasión, ella abría los ojos entre emocionada y sorprendida, yo nunca pensé, nunca imagine, salí a dar mi paseo, y al llegar, si, los encontré a los dos, en nuestra cama, si, haciendo el amor, o el sexo, o que se yo, fue una imagen lamentable, el hombre de mi vida, con la mejor amiga de mi vida, antiguo o moderno, es lo que fue, fuí a la cocina, presa de mis nervios, por lo visto, y ese cuchillo que cogí, fue a parar a ellos, a los dos, se les clave por sus cuerpos, ya no se pudieron defender, estaban muertos, era mi momento, mi dulce momento, ya me tocaba...

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA...


Crónica de una muerte anunciada, eran años de suplicio de imaginar, de deambular por un destino que ya no pertenecía, ese hombre se sentía perdido sin encontrarse, era un fallo de ese clandestino motivo, su propio motivo, llegó a esa oficina, con la idea de formar esa plantilla, de el nuevo jefe, quería ser familiar y simpático a la vez, una simpatía, que no dejaba de ser una broma ante los ojos de los demás, comenzó a mandar, a exigir, a controlar, a buscarse esa amante, su propia secretaria, claro tenía que ser, nadie entendía, porque era un falso en aquella oficina, en aquel trabajo, era ruin con todos sus empleados, no tenía delicadeza, ni suavidad con ellos, era perverso, era un diablo con mirada de ángel, jugaba a ser, jugaba a modificar, a coquetear con sus empleadas, a pesar de, tenía ese encanto de los hombres guapos, sin ser guapo, él se creía, él se engrandecía, se sentía un ser superior a los demás, aquella noche se quedó en su oficina con su secretaria jugando a esos juegos de amor y sexo, ella se fue tras gozar un rato, al quedar sólo alguien llegó, le disparó, cayo al suelo, ya asesinado, todo estaba preparado, se lo había buscado, se lo había encontrado...

ALREDEDOR DE MÍ...


Alrededor de mí, no había confianza, no tenía amigos, no tenía enemigos, eran secretos con alguna visualización, eran la imaginación de mi observar, yo en mi periodismo particular, no creía, no exigía, no quería saber, vivía en mi mundo, en mi caminar, en la filosofía, de encontrar y no ver, pero ella, esa que decía ser, hablaba a mis espaldas, era una envidia superior a mi ser, su fracaso la llevaba a límites insospechados, me miraba cuando alguna vez, se cruzaba por mi vida, y me abrazaba, y me besaba, que hipócrita era, por favor, no me engañaba, ya le ví su máscara, era un actriz en su propio teatro, me hervía la sangre, estaba aguantando su escena, su hipocresía, dije hasta aquí, hasta ese momento, la cité en mi casa, la invité a una cena, agradable, sin romanticismo, sin tonterías, le pedí explicaciones, ella silenciaba, era su propia filosofía en ese ego superior, me levanté, le puse los puntos sobre las ies, sonreía, a placer, reía a carcajadas, ya no pude más, era mi rabia contenida en ese interior que ya no podía más, la maté así sin dar más explicaciones, le clave ese cuchillo sobre la mesa, fue fácil, no tenía escapatoria, allí en su  corazón, porque era el segundo, de mi misma verdad...

NADA DE NADIE...


En esa cena de negocios, ellos dos hablando de sus intereses, lo que acontecía en aquellos momentos, de esos días de incertidumbre, de lo que ya no volvió a ser, esos amigos, esos confidentes, esos amantes, sin duda o en otra claridad, Miguel y Berta, frente a frente, era la hora, había llegado el segundo de hablar, de modificar, eran muchos los años, donde reinaban las mentiras, los pormenores de algo ya no iba bien, todo se había complicado, se estaba complicando demasiado, era un desierto  sin arena, un espejismo, en una ilusión óptica, en esa cena de algo por hablar, por charlar, por despejar, estaba el silencio, estaba la química en la ausencia, eran dos frente a un perverso destino, ya no existía la magia, ya no existía nada, eran dos nadies, sin motivos, o con preguntas sin violencia, los dos comenzaron a levantar las voces, una voz frente a la otra, Miguel sacó esa pistola, ya lo tenía todo preparado, o se estaba motivando un delito sin serlo, dos disparos fueron suficientes, para terminar con aquella farsa, Berta fue un cadáver, en otro golpe de algún universo...

viernes, 26 de agosto de 2016

EN DIAGONAL...


Rita llegaba a su casa, Marío, su pareja, la esperaba, la abrazo, la beso, la quería sentir, ella estaba fría frente a él, pero ella quería decirle, ya no le amaba, había sido un cúmulo de malos entendidos, de horas de gritos, violencias, maltratos psicológicos, Rita, ya no podía más, había aguantado demasiado, estaba en el medio de su propio vacío, pero hacía un tiempo, que su vida era de otro color, estaba ilusionada, en aquella calle, conoció a Antonio, un hombre de negocios, que la trataba bien, la comenzó a tratar de otra manera, Rita tuvo que decirle a su pareja, esa verdad, que quizá podía doler, esa verdad, que era su escape hacia otra libertad, finalmente se lo dijo, te dejo, me voy, el amor, terminó para nosotros, en nosotros, los ojos de Marío fueron de odio absoluto, de asombro, pero no podía dejarla escapar, no podía dejarle sólo allí, en esa casa frente a la soledad, cogió un cuchillo, así porque había llegado el momento, y se lo clavó por todo el cuerpo, hasta que llegó a ese corazón, Rita cayó al suelo, su muerte ya fue, Marío, se fue, huyo, comenzaba su otra libertad, sin pasado, para él, esa víctima sólo fue un presente sin duda...

EL SEÑOR RUBÉN...


El señor Rubén, había llegado a la ciudad, nadie le miraba, nadie le observaba, él seguía su caminar sin mirar a un pasado, sin ser presente de algún destino, no tenía amigos, no tenía familia, se refugiaba en su casa, en su mundo, en su alrededor, era un reprimido sin sentido, oculto en sus pensamientos, pero aquella mañana, algo extraño, sucedió, en su casa, una mujer apareció muerta, él fue llevado a la comisaría, de repente todos le miraban, todos le observaban, seguían sus pasos porque les interesaba, los periódicos, las revistas, los medios de información en general, ya sabían, que era un asesino en serie, era un resentido de su propia vida, el señor Rubén, fue llevado a prisión, porque se llegó a decir que no cometió un asesinato, fueron muchos, violaciones, muertes, en varios puntos de la ciudad, odiaba a las mujeres, odiaba todo lo femenino, años de cárcel, años pagando su propia oscuridad, nadie sabía, el señor Rubén, ese era su nombre, y ese fue su otro destino...

jueves, 25 de agosto de 2016

CREÍA QUE ERA MÍO...


Creía que era mío, estaba segura, estaba serena, me sentía especial, con él a mi lado, me enamoré de su persona, de su forma de ser, en aquel antro, su mirada en la mía, la sonrisa, la complicidad al acercarse a mí, me dijo tantas cosas, que llenó de pasión mi cuerpo, me abrazo, me beso, todo en un minuto, yo me dejé llevar, tenía todo lo que buscaba, él me encontró, en mi soledad, ya no quería sentirme sola, y si, aquella noche, fue mío, en ese hotel, en la habitación de ese hotel, que respiraba paz, y a partir de la otra mañana, nos hicimos algo más, amigos, pareja, amantes, discretos, creía que era mío, sólo mío, me deje llevar, me deje sentir, quise, hasta esa última alma de mi sentimiento, pero un día, así, de repente, me dejó, sin decir, sin hacer, esa ausencia, provocó en mí, ira, rabia, impotencia, despreció, tenía esa violencia en mi interior, que buscaba, que iba a por todas, fuera de todo y de nada, le ví, en aquella calle, buscando y sin buscar, fuí a por él, creía que era mío, equivocada estuve, me acerque, me miró, le miré, saque esa navaja, se la clave de lleno en ese corazón frío, que se burlo de mí, que me hechizó, y me dejó, creía que era mío, ahora con la filosofía de mi propio asesinato, ya sólo es silencio en mi propia memoria...

ANÓNIMO...


Anónimo de su propia vida, aquel hombre deambulaba sin rumbo, por el silencio de esa noche, vestía de cualquier manera, sin arreglo, sin carisma, nadie sabía de dónde venía, y hacía donde iba, llevaba secretos en su mente, y perversión en su corazón, en esas calles desiertas, él observaba, entre tímido y vengativo, buscaba, quería, anhelaba, pensaba, o no pensaba lo que quizá tenía que hacer, entró en aquella taberna, observó el ambiente, el tabernero le miraba con la mirada fija, de desconcierto, de sobrealiento, de extrañeza, se sentó en unode los taburetes, pidió un whisky, y luego otro, y luego otro, ya no veía, o veía demasiado, de su gabán, sacó una pistola, y comenzó a disparar, entre amenazas, entre violencia que salía sin mirar a un pasado, caían al suelo, cada uno de ellos, el hombre anónimo, se sentía fuerte, con otro resplandor, todos muertos, todos asesinados, por una mano fría llena de venganza, ese anónimo, un asesino, de su propia víctima, porque aquella pistola se la puso en su boca, y allí terminó la historia, una historia de una macabra leyenda...

miércoles, 24 de agosto de 2016

YA NO ERAN...


Ya no eran, ya no volvían a ser, era un secreto a voces, Mara, y Ángel se miraban en aquel banco del parque, se sentían, lo que ya no sentían, enamorados de un ayer, extraños en la actualidad, decían sin decir, era una vida de un no vivir, querían ver un cielo abierto, que nunca se abría, Mara, decidió que era el momento, para cambiar, para unir sus vidas, porque todavía quedaba un ápice de sentimiento, o quizás un sueño, que le parecía que podía volver a ser real, Ángel, era un escritor frustrado, que nunca encontraba su sitio, Mara, era una modelo, venida a menos, dónde había perdido los límites, de la libertad, cuando ella le dijo que lo volviesen a intentar, porque era lo mejor, Ángel le contestó que ya no, estaba herido, en su propia herida, y ella, era su mal, de todos los males, de su gabán, sacó un cuchillo, era para él, un impedimento de años, la mató, le clavó ese cuchillo en su corazón, era un escritor frustrado, pero desde aquel momento, un asesino perdido frente a su propia víctima, el amor de su vida...

DULCE CAMINAR...


Desiderio y Mateo, caminaban sin rumbo fijo, habían perdido su vida, en mujeres de tres al cuarto, en robos, en adulterios sin contemplaciones, en cambios de residencia, en no saber, sin saber, charlaban, no se miraban, no dudaban en mirarse, los dos querían huir, lejos, demasiado lejos, para no ser vistos, cogieron el primer vuelo, hacía ninguna parte, y llegaron unas horas después a su destino, una ciudad cualquiera, al azar, porque allí, nadie les podría encontrar, fueron a ese hotel, todavía tenían mucho dinero en aquel maletín, que llevaba, Mateo, en su mano derecha, querían hacer algo, necesitaban movimiento, pasarlo bien, aquellas dos prostitutas, eran el blanco perfecto, ellas ya no lo pensaron, se fueron con ellos, a su otro  destino, las violaron, las asesinaron, porque les parecía un asesinato perfecto, en esa ciudad cualquiera, dónde se perdían los límites del sentido...

martes, 23 de agosto de 2016

HABÍA QUE HABLAR...


Había que hablar, parece que quedaba algo en el tintero, fueron muchos los problemas de aquella relación, eran malos entendidos que pululaban por la mente, Nadia ya no podía más, era una vida sumamente complicada, era una vida, sin vida, ya no sentía amor, ya no sentía ese brillo en la mirada, había perdido el encanto, no le quería, no le amaba, su corazón latía por otra persona, por alguien que le había echo cambiar el rumbo de sus propios motivos, se citaron en aquella cafetería, se citaron porque había llegado el momento, el segundo de aquella relación que iba a la deriva, Enric, llegó el primero, más tarde llegó ella, se sentaron el uno frente al otro, sonreían a medias, sin ganas, Nadia fue directa, tenemos que hablar, ya no te amo, y tu lo sabes, ya no te quiero, me lo has puesto todo demasiado dificil, ha llegado el momento de decirnos adiós, y me vas ha dejar así, le contestó, Enric, sabes que te quiero, porque esto?, eres una desagradecida, eres despreciable, y me lo dices así, como quieres que te lo diga, le recriminó ella, fueron una serie de dimes y diretes, no llegaron a nada, porque él sacó esa arma que ya tenía preparada en su chaqueta, y le disparó, así, a bocajarro, a traición, como un traidor, Nadia, cayó al suelo, murió en el acto, no hubo decisión, no hubo motivo, el silencio, reinaba en el ambiente, algo inesperado y esperado a un tiempo...

CUANDO NO HAY RESPUESTA...


Cuando no hay respuesta, esa reunión de amigos, en aquel bar, les unía, la armonía, la fidelidad, la legalidad, lo práctico de una amistad legal, esos cuatro amigos, eran de esos amigos de la infancia, que todo lo saben el uno del otro, todos ellos felizmente casados, con sus mujeres espléndidas, sus hijos, sus mundos paralelos, Víctor, Fer, Alex, y Sergio, se miraban, se sonreían, charlaban entre animados y distendidos, eran tan excelentes amigos, que nada hacía presagiar, lo que iba a ocurrir, dentro de unos segundos, comenzaron a sacar sus trapos sucios, quien engañaba a quien, quien traicionaba a quien, como algo perfecto, que podría no serlo tanto, o tal vez, más imperfecto de lo que se esperaba, Alex, levantó la caja de los truenos, Vero, la pareja de Fer y él eran amantes, desde hacía un tiempo, esa era la respuesta, a tanto secreto, todos se levantaron, se merodeaba un ictu de violencia, mucha violencia, Victor le debía cierta cantidad de dinero a Sergio, aquella magia de esos buenos amigos, dejó de ser, este último sacó una navaja de su bolsillo del pantalón, y con esa rabia ya contenida en su interior, comenzó a clavarla en el cuerpo de Víctor, que lo mató por las heridas profundas de la navaja en su cuerpo, los demás terminaron también en pelea, había un cadáver, había un asesino, alguien llamó a la policía, esa era la respuesta a una pregunta que ya dejó de ser...

lunes, 22 de agosto de 2016

EN EL VACÍO DE LA NADA...


En el vacío de la nada, en el misterio de la noche refugiada en el silencio, la calle desierta, el miedo acontecía por las veredas de los prohibido, oscuridad, sensibilidad, los dos hombres deambulaban sin mirar a ese pasado, que para ellos era un presente, habían cerrado una puerta a otra libertad, la buscaban, la querían asesinar, porque se había reído, quizá de los dos, quizá de uno sólo, pero se sentían heridos en su propia piel, Esther, era una mujer prohibida para todos, por su belleza, por su luz, por ese carisma que no dejaba de ser, ellos, observaban, meditaban, en los bolsillos de sus abrigos, escondían las pistolas, dos en cada uno de ellos, gritaban su nombre, todo eran sombras, bares a los lados, repletos de gentes, de borrachos sin norte, de prostitutas sin escrúpulos, y de solitarios sin rumbo, entraron, la querían ver, ella no estaba, no se encontraba, después de unos cuantos bares, de algunos golpes, y otras prepotencias, la divisaron en un banco de ese parque fumando sin parar, mirando sin mirar, y queriendo sin querer, la velocidad de llegar, la rapidez de los dos, dos balas atravesaron su cuello, otras dos ese corazón, Esther caía al suelo, abatida por su propio destino...

QUE FUE DE ESA ÁNGELA?


Que fue de ella, de esa Ángela, esa mujer perversa, sin sensibilidad, sin humanidad, que un día mató a su marido, porque le salió del alma, porque le salió de la visceralidad, porque era una mujer repugnante de su propio pasado, él, Inocencio, apareció muerto al lado de la cama de los dos, dónde antes, hubo momentos de pasión, hubo momentos de celos, de odios, y nadie decía, sólo el silencio, él la  amaba, la idolatraba, la quería más que a nadie en el mundo, se había enamorado de ella una fría noche de carnaval, porque todo era un sólo carnaval, se fueron a vivir juntos, eran felices, eran de cara a las amistades, había que guardar las apariencias, o si, o no, Ángela, no quería ser, y era a la vez, ignoraba, su propia ignorancia, tenía su amante, la otra, y amantes, otros, Inocencio, sólo era un capricho, dentro de su serie de caprichos, pero aquella noche de fin de año, trás la fiesta, con la ilusión de ese momento, se fueron a la alcoba, y se supone, o suponiendo, se pelearon tras hacer el amor, la impotencia, de él, la rabia contenida de él, ese cóctel, de bombas a punto de estallar, ella le ahogo, hasta el éxtasis, y desapareció, se fue, sin dejar rastro, no miro, no observó, esa Ángela, de mirada felina, y echos inenarrables, dejó su ausencia, para la nada, de otro asesinato...

domingo, 21 de agosto de 2016

EL BESO DE UNA TRAICIÓN...

Esa noche prometía ser romántica, todo jugaba a su favor, Zoe se sentía con un encanto especial, estaba muy enamorada de Gabriel, lo era todo para ella, un gran amor en todos los sentidos, esos besos, los abrazos, las noches de esa pasión, todo era demasiado bonito para ser verdad, Zoe, esperaba que aquella velada fuera inolvidable, y lo fue de cara al asesinato, Gabriel la beso, y le clavó ese cuchillo en su cuello, Zoe ya no pudo entender, la odiaba demasiado, Shamantha le esperaba para fugarse hacia otro horizonte, ese beso fue una traición para su alma herida...

EL SILENCIO DE UN ASESINO...

Aquella mañana, salió de casa, quería que nadie le viera, fumaba desesperadamente, lo había echo, la había matado, la había asesinado, le había obligado, quería controlar su vida, quería llevarlo por su camino, quería decirle lo que tenia, lo que debía, le exigía, unas horas antes, él terminó con su vida, huía, visionaba, lloraba y reía a la vez, era ese destino, ya no le pertenecía...

MI CITA CON MARIO...

Me sentía espléndida, me sentía fenomenal, iba a trabajar en lo que me gustaba, y mi cita con ese hombre que me encantaba, Mario me llenaba más de ilusión, llegamos a las nueve de la noche, a ese selecto restaurante, los dos allí sentados frente a frente, esas miradas, el guiño de su ojo hacia el mío, sus manos en las mías, todo excitante, era perfecto hasta que me dijo, no te lo creas, Marta todo esto es un paripé, ya estoy harto de este juego, estoy casado, quiero a Bego, tu que eres nada, una simple amante de desahogo nocturno, y hasta aquí, ya me he cansado de ti, de tus neuras, de tu pajería, y de ver tu cara, no lo podía creer, Mario, diciéndome esto, ya no pude escuchar más, ese cuchillo sobre la mesa, le fue a su corazón, de mi ya no se podía burlar más, me miraba con ojos de porque a mí, y me lo preguntaba, y me lo gritaba, sin poder gritar, porque terminé con ese Mario, al que nunca conocí, ni creí conocer...

AQUELLA CARTA...

Aquella misteriosa carta sobre la mesa, hizo que Anna se planteará esa situación, esa amiga, esa persona con la que pensaba en voz alta, le había traicionado, una amistad con esa legalidad, Anna leía y sus ojos estaban llenos de lágrimas, de rabia, de una respuesta, pero ya no podía ser, Ely, su amiga del alma, se había quedado con todo, con su casa, con el trabajo, con Mike, Anna salió de esa habitación de ese frío hotel, sin rumbo fijo, sin entender y entendiendo a la vez, compró en esa tienda una pistola, si, tenía licencia de armas, fue a por ella, tenia que terminar con esa situación, tuvo suerte la vio frente a frente, en la nocturnidad de aquella calle, Ely y Mike se comían a besos, sin cortarse, Anna, sonrió, sacó su pistola, y dos disparos fueron suficientes, la mató y a Mike, también, otros dos disparos, a Anna ya no le quedaba nada, si algo, su libertad...

SIN PARAÍSO...


Sin paraíso, todo bucólico, todo sensación de un paisaje en otra serenidad, se fugaron a esa parte del mundo, nadie sabía, sólo querían estar juntos, porque los dos eran un imposible, con otra posibilidad, la riqueza les embriagaba, el secreto sin serlo, se miraban, se hacían unas caricias convertidas en falsedad, eran tantos los anhelos, los rencores, pero había que hacerlo era el segundo de una dulzura interrumpida, Andrés, sacó ese cuchillo, había soportado, había aguando ya no podía más, le mató, a Enrique, su supuesto amante, o su nadie en ese mundo, puñalada, tras puñalada, y ese paraíso se convirtió en una gran mancha de sangre, era la violencia, en una tranquilidad, que ya nunca sería, Andrés, sonreía, sus carcajadas, ya no se oían, alguien le mató a él, fue una venganza buscada, fueron dos muertos, en un paraíso, que ya formaba parte de otro ayer, de algún ayer...

LA REUNIÓN...


La reunión, esos compañeros de trabajo, en aquel salón de actos, cinco de ellos, Juan, Martín, Elías, Manuel y Miguel, era una lucha sin cuartel, había piques entre ellos, todos querían y ninguno se atrevía, ya eran muchos años, de tensiones, de momentos difíciles, y nadie hacía lo posible, a Juan le rondaba la mentira, a Martín la hipocresía, a Manuel, la apariencia, y a Miguel, el odio a todos ellos, sólo quería ser él ese jefe, mandar, pulular por sus pensamientos, las palabras se convirtieron en gritos, y la violencia ya reinaba en el ambiente, era todo tenso, comenzaron los golpes entre ellos, y alguien sacó esa pistola, comenzó a disparar, era Miguel, les disparó uno a uno, y entre los cadáveres, él abrió esa puerta, y se fue rápido, con una velocidad que sólo sentía la libertad, de una libertad, que nunca sería, le esperaba esa cárcel, esa falta de esa ansiada libertad...

sábado, 20 de agosto de 2016

ERA MI NUEVO AMOR...


Era mi nuevo amor, por un tiempo me sentía sola, y al conocer a Israel, todo mi mundo cambio, era tan auténtico, tan divertido, tan guapo, tan encantador, con esa filosofía, con esa forma de besarme, de abrazarme, de sentirlo, de sentirme, era un hombre perfecto para mi, lo que estaba buscando, y nunca encontraba, durante cinco años, lo fuimos todo, amigos, amantes, cómplices, con esa química con ese duende, con ese ímpetu, con esa energía de amarnos sin límites, y un día así de repente, desapareció de mi mundo, de mi vida, sin darme una explicación, yo le busque, nunca le encontré, me volví a sentir sola, sin rumbo, sin brisa, sin caricias, sin besos, sin abrazos, una tarde por una casualidad de mi destino, leí el periódico, y allí, estaba él, detenido, por asesinato, era un asesino en serie, y yo sin darme cuenta, sin pensar, me quería tanto, me decía tanto, quede perpleja, nunca me hizo daño, se fue de mi lado, porque yo no fui su víctima, porque de alguna manera me amaba, me amó, y yo sin saberlo me enamoré de un asesino...

EN OTRA OSCURIDAD...


Ya no se amaban, habían perdido las formas, el color de sus propias vidas, eran dos extraños en una misma casa, Jorge y Verónica, en lo más profundo de su filosofía, se odiaban, habían llegado a un punto, en que los dos pensaban lo peor, el uno del otro, en aquella oscuridad de la noche, Verónica, quería partir, quería desaparecer, nada les unía, no había pasión, pero ese odio infinito, a Jorge le dominaba, ella bajaba esas escaleras, sigilosa, sin hacer ruido, lo único que se le pasaba por su mente era escapar, volar sin rumbo, amaba esa independencia, esa libertad, que todavía no tenía, pero sin darse cuenta, Jorge estaba frente a ella, con ese cuchillo en su mano, Verónica, le suplicaba que le dejase escapar, se lo pedía por favor, Jorge, la odiaba demasiado, deseaba su muerte, sus ganas de matarla, de acuchillarla, y lo hizo, sin remordimientos, sin complejos, le clavo ese cuchillo, en su cuello, en su cara, en su cuerpo, y Verónica, yacía allí, en el suelo, presa de ser un cadáver, que nunca saboreo otra libertad...

CREÍ UNA ILUSIÓN...

Llegaba el verano, la tarde prometía, Carlos vino a recogerme, me sentía genial a su lado, me transmitía lo que yo buscaba, empatía, dulzura, nuestra relación era pura pasión, sexo con amor, ternura a tope, no pedía más, nos fuimos a la sierra, la brisa nos acariciaba el rostro, besos, abrazos, complicidad y Carlos, me dice, tenemos que hablar, le pregunte el porque de hablar, y él me dijo, ya está, aquí se terminó, lloré, le pregunte, mi rabia y mi impotencia ya no pudieron más, le pegué, le mordi, mis manos fueron a su cuello, saque mis fuerzas, mi energía y terminé con mi Carlos, que resultó no ser de nada, y sinceramente de nadie...

LA HORA DE LA VERDAD...

Eran hermanos, se repartían la herencia de la muerte de los padres, Félix, era el buen hijo, el modelo en todo, Juanjo era todo lo contrario un ladrón de poca monta, ya había estado en la cárcel varias veces, eran el Cain y Abel de la historia, Félix quería que todo se resolviera en plan tranquilo, Juanjo no entendía, quería todo para él, odiaba a su hermano, estaba con el mono, la droga le absorbía, y ya no pudo más, con esa navaja mató a su hermano, sin contemplaciones, sin escalofrío, era el Cain de esta historia del asesinato...

EN ESE CAMINAR DE SU DESTINO...

Yolanda deambulaba por ese callejón, en la soledad de esa noche, reinaba el silencio, ella iba a una velocidad con miedo, y sin miedo a la vez, se sentía perseguida por aquel hombre, no sabía porque, o quizás sabía demasiado, caían unas lágrimas por su rostro, nunca había sido feliz, nunca había tenido esa ilusión, aquel hombre salio a su encuentro, Yolanda quería escapar, quería desaparecer, no pudo ser, aquel cuchillo recorrió su cuerpo, sangre, gritos, y ese triste final, su final...

LIBERTAD SIN HORIZONTE...

Amanecía, Albert se sentía con esa rabia interior, con esa impotencia, quería desaparecer, quería huir de ese presente, la había matado, a ella, era su pareja, su musa, su otra mitad, pero sabía demasiado, pero le había descubierto, esa doble vida, Albert tenía a su amante, Dante era el hombre que andaba buscando, era el apoyo, la libertad, la confidencia y el confidente, era el uno del otro, ella sólo era esa pareja de cara a la galería, les descubrió y ya no podía ser, la muerte, el asesinato se la llevó, Albert buscó su libertad, Dante se la dio, la enterró allí en una fosa común, en el olvido de otro recuerdo de algún pasado...

EN MADAGASCAR...

Ese viaje de negocios en Madagascar, cambio a Enric su manera de ver las cosas, había desaparecido a la otra parte de mundo a la vez para olvidar, para comenzar de cero y no mirar ese pasado, volvía a vivir el amor, el sentimiento, la magia de volver a ser, a vivir lo imposible en lo posible, y allí en esa parte de mundo, en Madagascar, cometió ese asesinato, su propio asesinato, porque ya nada era para él, sin ella, esa cuerda en su cuello, fue esa historia, y un telón que se bajo, en alguna parte de mundo, perdido Enric, allí en Madagascar...

ME GUSTABA TANTO...

Me gustaba tanto, me decía tantas veces, te quiero, esos besos, las caricias, esa forma de mirarme, era una historia de amor de esas que nunca se olvidan, era de sueño, era de realidad, me parecía todo tan perfecto, demasiado bonito para ser verdad, y en esa noche de pasión, le siguió esa madrugada y volvió a mirarme, y me dijo que esto se terminaba, que era el fin, le pregunte un porque sin respuesta, se fue, me dejo con ese escalofrío en mi alma, me dejó destrozada, sin hiel, fue un hombre sin razón, sin sentimientos que jugaba a ser feliz a mi lado, ya no pude más, fui a por él, y con esa pistola le maté, no quería ser mío, se había cansado de mí, pero ya no sería de nadie...