sábado, 29 de octubre de 2016
CONOCÍ...
Conocí, le domine, le controle, en esa ciudad, nuestra ciudad, un enamoramiento en la mirada, en las formas, en los echos, conocí, ese aroma en su novela, su novela, yo fuí protagonista de su propia vida, fuimos uno, una pareja feliz, en nuestro mundo, en nuestro ser, tantos fueron los momentos, los lugares, los encantos, las sonrisas, era única para él, era la sensibilidad, los besos, la dulzura, la ternura, conocí, me enamoré de su persona, de su encanto, de su fragancia, hasta que dejo de ser, una vida imposible, un renacer de los olvidos, y me dejo, sin explicación, sin sensación, de un día hacia otro, te dejo, me voy, ya no quiero verte, fueron sus palabras, fueron sus motivos, conocí, me arme de valor, le quise, pero ya no le quise, me decepcionó, me dejo en los albores de un abismo, y ya tuve que pensar, que meditar, ya tuve que sentir, a mi manera , el motivo, otra noche, frente a mi destino, frente a mí, con esa burla, con ese desatino, ya no le espere, mi cuchillo, se introdujo en su cuerpo, conocí, ya no era, ya no fuí, me convertí en una héroe de ese asesinato, mi asesinato para él, quede libre, comence en mi sendero, en mi libertad, sin mirar atras, sin permanecer, conocí, prometí...
MIRANDO AL VESUBIO...
Mirando al Vesubio, ella, ya no quería vivir, se lanzó al vacío, era víctima de su destino, de esa mala conciencia, una vida no adecuada a su forma de ser, de permanecer, caminaba por las calles, por la zona de otra avenida, perdio su vida, y se perdio a si misma, no quería, no se valoraba, esa pareja, nunca la echo de menos, fue su ausencia, fueron sus momentos, esa pistola en su cabeza, le hizo perderse en el universo de una vida, su propia vida, fue su mismo asesino, de aquel asesinato buscado y encontrado, quien decia, quien sentia, eran ideales de otro destino, se fue en ese Vesubio, se lanzó a esa muerte, sin dejar rastro, él se quito de la existencia, jugaron a dominar, a volver a ser, y nadie les echo de menos, nadie les echo en falta, fueron dos dominios de un único rencor, el de los dos, victima y amante de algo que será en un pasado de la nada, mirando a esa luna, con otro asesinado en el asesinato, y fueron, y motivaron, y sintieron, una actriz de su propia película de su vida, de su existir, en ese alrededor dónde las cosas dejaban sitio a ese lugar, donde la fantasía, hizo que fuera una realidad de el carisma, sin la nada, sin dejar de ser, de permanecer en un olvido, en un suspiro...
miércoles, 26 de octubre de 2016
CUANDO EL AMOR DICE NO...
Cuando el amor dice no, cuando la melodía es la negatividad, ellos dos, eran un duende de la vitalidad, anhelaban canciones, él cantaba en aquel escenario, eran felices, eran de alguna manera esas almas gemelas que un día se encontraron, que un día volvieron a ser, todo les sonreía, todo les parecía perfecto, pero en aquel escenario, alguien entre el público le disparo, sonaron varios disparos, cayo del escenario, el teatro de su vida, se fue a la ausencia, y el amor dijo no, a la verdad, a las caricias, un ajuste de envidia, de maldad, de una inspiración que dejo de ser, ella gritaba, no podía comprender, había sido asesinado, había sido pactado por la sangre de otra huella, ya no hubo pensamiento, ya no hubo sentimiento, no se dejaba para la nada, fue asesinado así a sangre fría, propia pistola, por la mano que le dominaba, y la esencia dejó de ser, y el mundo se derrumbo en sus manos, lo imposible, fue posible, no hubo amor, no hubo, todo terminó, como que uno no quiere escuchar, ni tan siquiera sentir...
CON SOLO UNA MIRADA...
Con solo una mirada, una mirada felina, la asesinó, porque ya no era de él, ella un día se cansó de sus ilegalidades, de sus injusticias, de su abismo sin libertad, conoció a ese otro hombre, que la amaba, que le daba ese cariño, ese amor, esas noches de pasión, esa vida de otro color, fue una mujer víctima de esos malos tratos, víctima de las injusticias, caminando por caminos errantes, de obstáculos, de rabias, de peleas al fondo de su interior, y aquella tarde, su ex, su marido en otros tiempos, con sólo una mirada, con solo un destino, le clavo ese cuchillo en su corazón, fueron varias puñaladas, en la oscuridad de esa sombra, no pudo escapar, quería alejarse, huir, volar, correr, no pudo ser, estaba atrapada por el derroche de una aventura hacía la muerte, hacia la nada, con sólo una mirada, con solo un rayo de sangre, ella fue asesinada por la mentira de su propia verdad, un caminar en la negrura de un torbellino de alguna pasión, nunca fue feliz, y cuando comenzaba a serlo, todo cambio, la penumbra, el misterio con solo una mirada, con solo una epopeya, en la luz de la nada...
martes, 25 de octubre de 2016
LA MORADA DE UN DESTINO...
La morada de un destino, la morada de un camino, un asesinato a tres bandas, esos hombres, un bufete de abogados, un tercero en discordia, un fuerte pelea, ya no se pudo más, sonó un disparo, y otro, y un tercero, varios asesinados, por uno de ellos, policía, detención, juicio, la morada jugaba a lo que estaba pretérito, único, era ausencia, culpables o inocentes, un asesino, que ya no podía jugar a otra cosa que no fuese algo en todo, un camino, un sendero, unos años, la prisión, Richard, culpable de todos los cargos, la envidia, el destacar, el odio, el anhelo encantado, cuantos días de un pasado, una vida sin vida, la morada de un encuentro, el tiempo indefinido, Richard, se burlaba de él mismo, las drogas eran sus compañeras, las malas compañías, esa amante que decía ser, decía encontrarse en el nunca, de un después, fue libre, llego a ser un asesino, pero eso pertenecía a ese pasado, a ese encuentro con lo prohibido, con las bocanadas de la injusticia, de lo práctico de un sólo asesinato...
VESTIDA DE ROJO...
Cayetana estaba espléndida en la entrada de ese salón de baile, comenzaba la esperada fiesta de la temporada, era la llegada de ese verano, iba a ser el mejor de toda su vida, una mujer diez, triunfadora, como debe de ser, según decía todo el mundo, llegó su prometido, su chico, el hombre de su vida, Erasmo, esas miradas, la forma de bailar de los dos, con esa complicidad, eran la envidia de los demás, eran el encanto personificado de todo el universo, Cayetana era feliz, o no, o parecía de cara a la galería, era una infeliz de si misma, ya no pudo más, no le gustaba esa superficialidad, ese paripé, de no hacer las cosas de verdad, salió muy enfadada de aquella estúpida fiesta, Erasmo tras ella, le dijo que no le quería ver nunca más, existía otro, era el importante, el verdadero hombre que le sabía hacer feliz, Cayetana, comenzó a insultar, a golpear, sus manos fueron a su cuello, fuerte, muy fuerte, lo asesino, allí vestida de rojo, ante ese balcón con el brillo de la noche, con la mirada de la luna, era un asesinato buscado y encontrado a la vez, Cayetana lloraba, estaba presa de ese pánico, no sabía que hacer ante ese cadaver de Erasmo, necesitaba fugarse, y se fugo ante la atenta mirada de los demás, salió a la calle, y a lo lejos, vio a Fer, abrazado a otra, le parecía y era cierto, Cayetana, se volvía loca, fue a por él, se topó frente a los dos, allí vestida de rojo, unas palabras, unas fuertes palabras, Fer la dejada en aquel preciso momento, Cayetana se lanzó a la vía pública, un coche se la llevo por delante, fue asesinada por ella misma, esa vida ya no le pertenecía...
lunes, 24 de octubre de 2016
PORQUE A MÍ...
Porque a mí, no lo entiendo, nunca lo entenderé, se fijo en mi mirada, me enamoró, me llevo a su mundo, me hizo suya, me sentía de una maravilla realizada, era alguien importante en mi vida, me lo daba todo, lo tenía todo, porque a mí, quien era yo, para ser dueña de su flechazo, no importaba, no me importaba, que iba a ser, que fuí, con el tiempo, me convertí en un juguete en sus manos, porque a mí, era su realidad, era su dulzura, mis besos, con sabor a miel, todo tan bonito, tan especial, porque a mí, fuí algo, fuí alguien su musa, pero una mañana de un mes de abril, quiso jugar de nuevo, pero esa partida le salió mal, quería que fuese víctima, quería dejarme porque se había cansado de mi cuerpo, de mis besos, de mi ternura, no lo pude consentir, me lo pregunte, y se lo pregunte, porque a mí, me dejo herida, me dejo en esa trampa mortal, le clave ese cuchillo en su cuello, en su corazón, si, le asesiné, porque yo, porque a mí, me convertí en su asesina, ya no pude más, allí, le dejé tirado en ese suelo, salí a la calle, seguí mi camino, mi vida, con otro aroma, con otro ser, porque a mi, si, lo entendí, y ese hombre fue su propia víctima, de mi esencia, que quedó en mi...
EL CRUCIFIJO...
Una mansión, en aquel salón, un gran crucifijo, eran una familia religiosa, creían en esa fe, en esa paz interior, el hombre, un marques venido a más, Don Manuel, la esposa, doña, Sandra, esa clase de la alta sociedad, dónde todo era tan perfecto, todo tan ideal, pero en un corto espacio de tiempo, las cosas cambiaron, la vida de los dos, se sucedió de una manera ingrata, la pérdida de ese crucifijo, altero el buen nivel de esa familia, un asesinato, don Manuel, había sido degollado en su propia casa, sin saber, porque, ni cuando, la policía, las investigaciones, todo era antinatural, todo trágico, nada se podía imaginar, el crucifijo, jamás se encontró, asesinado por un ajuste de cuentas, por una envidia, por una rabia interior, asesinado por miles de motivos, un día después, ella, su esposa, apareció asesinada, que había ocurrido, los dos en un corto espacio de tiempo, la ausencia, la soledad, el porque sin respuesta, un detenido, dos detenidos, habían sido ellos, los dos sobrinos, querían la herencia, toda la herencia, se encontró el crucifijo, lo tenían, dos asesinatos por dinero, un crucifijo sin magia, con la eternidad perdida...
domingo, 23 de octubre de 2016
HUELLA, SIN HUELLA...
Investigaban, varios asesinados, que ocurría, todo y nada, sin huella, y con huella, un bufete de abogados, todos muertos, que había pasado por esa mente, por esa perversidad de los momentos, la policía científica se llevaba los cadáveres, tres hombres, tres mujeres, que había pasado, un ajuste de cuentas, unas palabras de fuera de control, investigaban, era un puzzle, en un rompecabezas, malas cuentas, heridas de algo, abogados a golpes de la justicia, sin justicia, investigaban, se maldecían, eran asesinados, por un asesino, o varios asesinos, alguien no quería, alguien controlaba, deudas, motivos, destinos ocultos, secretos bajo otra luz, que ocurría, que era, nadie podía imaginar, revisaban un pasado, un presente, parece ser, que se esclarecía, parece ser que se iban atando cabos, hubo trampas, hubo hipocresía entre ellos, líos de amor enfrentado, todos parejas de la morada atrapada, investigaban, ya no hizo falta, todo se resolvía, no mereció la pena, se los llevaron, ese bufete quedo en esa soledad, solitaria y nunca encontrada, de un tal vez, de un porque, con otro porque...
PASADO OTRO DÍA...
Pasado otro día, como alma que lleva el diablo, fue en esa carretera, los dos, una discusión, un motivo, los años vividos, era todo importante, y nada importante, se peleaban, se sentían traicionados, los dos, pararon ese coche, a un lado de ese abismo, comenzó una pelea cara a cara, rostro a rostro, frente a frente, ya no se amaban, que les había ocurrido, fueron años, fueron sensaciones sin llegar a la nada, fue esa ausencia, de los dos, eran amantes de otros, nada estaba permitido, y todo estaba convencido, él sacó su arma, esa pistola, que llevaba en su abrigo, disparó una y otra vez, sin abrir los ojos, ella cayó al abismo, la había asesinado, era frialdad, era rabia contenida en su interior, ya no se decían nada, eran años de soledad por parte de ese frente a frente, se buscaban otros, otras, así como nubes en un solo desierto, él la miro, desde lo alto, era ya cadáver, su amor de años en un pasado, de tiempos de algo, ya sólo era una asesinada por su gran amor, por esa pareja de una revista de modas, él la miraba, sus lágrimas caían por su rostro, ante la soledad de ese paraje, el abismo, fue testigo, a partir de ya, no quedo nada, se puso la pistola en su frente, disparo, cayo por el abismo, al lado de ella, los dos, asesinados por la codicia, por el egoísmo, por la hipocresía, eran dos, habían sido dos, ya no eran nadie, sólo soledad, solo dos cadáveres sin norte, perdidos y jamas encontrados...
sábado, 22 de octubre de 2016
EN LA OSCURIDAD DE LA LLUVIA...
En la oscuridad de la lluvia, en esa tarde de otoño, parece ser que todo iba a ser normal, con total normalidad, pero aquel grito que venía de un edificio, y la caída de esa mujer, falleció en el acto, la policía, la ambulancia, nada, un hombre corría a toda velocidad, fue detenido, había sido, la había matado, la odiaba, era su mujer, sabía que le engañaba, le había plantado ese destino, esa realidad, en la lluvia, su propia lluvia, ese asesinato fue buscado y encontrado a un tiempo, en horas de libertad, el hombre nervioso, decía, no se encontraba a si mismo, descargó su ira, su rabia, su impotencia, no sabía como ser, como entender, en la penumbra de sus deseos, su mujer le engaño, le atosigo sin darle importancia, pero aquella tarde de un otoño ante la lluvia, él la empujo al vacio, ella no le quería, se sentía solo, herido, manipulado, sin darse cuenta, era un despojo, era un deseo incontrolable, y nada volvería a ser, ella fue asesinada, por el odio, por la presa de unos celos, que llegaron a ser...
ELLA UNA OBSESIÓN...
Albert, trabajaba de guardia de seguridad, en una empresa, Fedra, era una mujer de negocios, importante, con una vida importante, se conocieron en aquel parking, ella cogía su coche, él también, intercambiaron unas palabras de cortesía, casualidades del momento, de la vida, o del azar, se volvieron a ver, varias veces, en ese centro comercial, en esa zona de una calle, él comenzó a buscarla por internet, él comenzó a espiarla, lo que hacía, como iba, por donde, con quien, se estaba convirtiendo en una oscura obsesión, se sucedían los días, los meses, las semanas, todos seguía de la misma manera, Albert, buscaba el momento para hacerse el encontradizo, se imaginaba, visualizaba, pero paso a la acción, aquella noche, la vio, le puso una pistola en su cuello, se la llevo a su casa, la ato a su cama, la violo, con ese cuchillo iba rozando su cuerpo, su cuello, su rostro, ella gritaba, ella sollozaba, tapó su boca, comenzó a clavar ese cuchillo, sangre, excesiva sangre, Fedra moría poco a poco, asesinada, él la observaba, era una obsesión, era un asesino, ya no podía ser, tenía que ser...
viernes, 21 de octubre de 2016
MIRADA ASESINA...
Cafetería del centro de la ciudad, dos hombres en la barra, charlan animadamente, respiran profundamente, beben esa bebida con mucho alcohol, el anís, que marca en la garganta, se miran, se observan, se intimidan, son dos perdidos en su caminar, dialogan sin hablar, siguen observando, prefieren seguir con lo de ellos, llega ella, la tercera en discordia, se abraza a uno de los dos, el otro, calla su envidia, calla su odio, esta enamorado de ella, pero son tres en la balanza de una pesadilla, la charla continua, pero el hombre, se va con esa mujer, el hombre se queda sólo, pero lleva demasiado rencor, se abalanza sobre la mujer, la odia con todas sus fuerzas, la mira, es un asesino en puertas, al límite de esas circunstancias, y le clava ese cuchillo en ese pecho, es asesinada, la muerte entra en acción, le clava el cuchillo a el otro hombre, se entrega, es llevado a prisión, es un asesino porque alguien le ha empujado a serlo, la prisión, los alaridos, la soledad, y una tarde, es degollado allí en su celda, nadie le quería, era un hombre atormentado por su propia vida, sin vida...
LONDRES, HORA DIEZ...
Londres, hora diez, quince de enero, niebla, soledad en esas calles desiertas, una mujer por una acera, siente frío, inmensidad en su piel, camina veloz, aturdida, no mira a ese destino, corre, cada vez más, como si alguien fuese tras ella, y tal vez, en otra acera, un hombre, gabardina, sombrero, su mano dentro del gabán, saca una pistola, cruza de acera, la persigue, dispara, una, varias veces, la vence, cae al suelo, la ha asesinado, no existen dudas, es un asesino, en esa ciudad, en esa gran ciudad en Londres, en ese frío invierno, ya no pudo ser, era la hora de una apesadumbre, sin resignación, con el problema de otro problema, quizás un ajuste de cuentas, quizás la nostalgia de un desamor, quizás nadie entendía, el hombre asesino, introduce esa pistola dentro del gabán, la mujer queda asesinada en esa calle, a la hora sin hora, en ese destino destinado, calles desiertas, de repente, un coche de policía la observa, la ve, la mira, ya no se puede hacer nada, el hombre ha desaparecido, el verdadero asesino, de una luz interior, sin horizonte, sin rumbo, con frío, excesivo frío en otro pensamiento...
jueves, 20 de octubre de 2016
LOS OTROS BESOS DE SANGRE...
Los otros besos de sangre, la sinceridad de una mañana, los abrazos, el amor más allá del límite, los encuentros personificados, Ismael y Daniel, cuanto sentimiento, cuanta inspiración, los viajes, Nueva York, el vivir sin mirar a un pasado, los encuentros de un sólo encuentro, la morada, el destino, la alegría al límite de un abismo, los celos, la envidia, los anhelos, la dulzura, que parecía, la ternura, que se encontraba, los otros encantos, de un sólo encanto, la fiesta, las drogas, quemaban al cuerpo, la tormenta, los dos, abrazados, al son de otra melodía, esa sensibilidad, lo macabro de lo pretérito, cuantos minutos, los segundos de algo pactado, baños de sangre, al acecho de un asesinato, rápido, el cuchillo de uno hacia el otro, clavado en su cuerpo, en su corazón, era un todo por nada, no cabía en una esperanza, los otros suspiros, una mentira en un abismo, asesinado, en el suelo entre el charco de su sangre, no quedo nada, Ismael le dejo, ya no era ausencia, era imposible, ese asesino que fue en un momento de su vida, que ya era inerte, fue un cadáver encontrado en el agua de las marismas, su amigo, su amante, su todo, lo había asesinado, porque era el minuto, porque era el momento, sin dudas, sin suspiros, porque sólo era un reloj que ya no marcaba las horas, esos besos que desaparecieron de un todo, de un sensación maldita...
CUANDO NADA ES DE VERDAD...
Eran esa familia feliz, un matrimonio, dos hijos, un trabajo de los dos, una casa en la montaña, otra casa en la playa, un hermoso coche, la televisión de última generación, besos, abrazos, sonrisas, complicidades, paseos a la luz de la luz, ella, María, él, Gonzalo, unidos por la apariencia, unidos por tantas cosas, la otra cara de la moneda, Gonzalo, tenía un amante, Carlos, se veían, pasaban noches de un sexo sin desenfreno, nunca sabían lo que podìa ocurrir, María, vivía su vida, con sus hijos, esperando a su marido para dar una vuelta, hacía el cine, y de repente, a Carlos, se le terminó la paciencia, quería estar siempre con Gonzalo, comenzó a ser egoísta, en esa intimidad de su habitación, trás un noche tórrida, tras unas horas de un placer acumulado, la pelea, las manos, los dimes y diretes, hablo la pistola, la bala que le llego al corazón, Carlos le asesinó, no miró a nada, lo quería demasiado para que fuera de ella, de María, salió a la calle, fue a la casa de su amor, le abrió, ella, otro disparo, la asesino, fue rápido, fue la gota que colmo el vaso, realmente, todo era una farsa, una mentira, cuando nada es verdad, cuando la apariencia vence otros momentos de una intimidad ficticia...
miércoles, 19 de octubre de 2016
PASIÓN SIN LÍMITE...
Estaban enamorados, se adoraban, el uno al otro, eran mirada, eran química, eran corazón, eran ilusión, eran todo, ante los demás, sólo el misterio recóndito permanecía en un secreto de la pesadilla, en esa intimidad, en esa habitación, eran dos almas, convertidos en pasión, estaban destinados, estaban predestinados, o quizás, eran víctimas de alguna opresión, sin la duda, se sucedían los días, ese amor se fue convirtiendo en un odio incontrolado, esa noche lo dijo todo, llegaron a las manos, llegaron a ese cuello, ella a él, él a ella, y los dos se iban ahogando, pero ese cuchillo pudo más que la fuerza humana, la pasión sin límite, con las normas de lo prohibido, le asesinó, se asesinaron, fue todo mutuo, no quedo nada, esos dos enamorados, esos dos utilizados por una sola pasión, la que fue de un ayer, de otro minuto, estaban predestinados, a ser, dos asesinos, en su propia onda, víctimas de ellos mismos, víctimas de un segundo de rabia incontrolada en un interior, estaban sin estar, hoy son ausencia, de otra trampa, en algún destino...
ATRACO DESPISTADO...
Una gran ciudad, gentes de toda índole recorriendo sus calles, sus plazas, a una velocidad sin parar un minuto a pensar, los bares, repletos de gentío, las cafeterías, las tiendas de moda, los bancos, el centro de la historia, gente, que entra, que dialoga, que busca inversiones, que pactan, quizás con el diablo, el atracador entra, se mezcla entre los demás, de repente, con la velocidad de un rayo, saca su pistola, así con el rostro descubierto, amenaza a ese tumulto de los negocios, ordena que le den el dinero, la caja fuerte, sobre el mostrador de la ventanilla, le van poniendo grandes bloques de dinero, pero esa caja fuerte, no se abre, no puede abrirse, el atracador comienza a ponerse nervioso, dispara, un asesinado, y otro, y un tercero, el banco se convierte en una masacre en un largo espacio, pero el atracador se había olvidado en un pequeño detalle, era despistado, entre el gentío, un policía infiltrado, frente a frente, le disparó, el atracador, cayó al suelo, murió en el acto, fue un asesino, asesinado, la vida continuaba en la gran ciudad, las gentes deambulaban por las calles, a su libertad, se había cometido un crimen, muchos asesinatos, pero la vida, sinceramente, seguía, sin miradas, como ese paso de página en blanco, tras la muerte, tras la sangre, la vida sigue...
martes, 18 de octubre de 2016
PERVERSO...
Perverso, con la cocaína como compañera, era un drogadicto, no quería reconocerlo, se pasaba días enganchado a la porquería de la droga, no sabía existir sin ella, además de ese alcohol que dominaba su desierto, estaba amargado de el mundo, de su vida, porque aquella mujer, se lo quito todo, y nunca encontró el camino, esas malas compañías, el absurdo de sus echos, era un macilento sin rumbo, sin destino, no supo quererse a si mismo, y eligió ese camino, y un porvenir, sin porvenir, la droga, le hacía ver ese espejismo, esa fantasía que era lo imposible de la nada, perverso, encantador de sus propias serpientes, ya no dominaba, se dejaba dominar, la droga le sacaba lo peor de si mismo, y en esa fiesta, su gran fiesta para él sólo, se convirtió en un monstruo sin sendero, cocaína, heroína, alcohol, ese cóctel, que se lo llevo hacía su otro destino, la muerte, se asesino a si mismo, su mundo era aquel, ese perverso dejo de ser, de existir, y ya nadie le echo de menos, porque en el fondo, nadie le quiso, porque nunca se quiso...
LE LLAMABAN...
Le llamaban, le decían, se llamaba, era un atormentado de su propio destino, nadie entendía, pero era un asesino en serie, un asesino que nunca saben, como han llegado, que nunca se van, mató a sus compañeros de trabajo, con esa pistola, era malo, era perverso, violo a ellas, las asesino, no dejo huella, dejo dolor, era un terror de la vida, era un disperso de otro paraíso, no conoció la pasión, no conoció el verdadero amor, varias mujeres, varios matrimonios, nunca se quería, no se quiso a si mismo, era ese canalla con otra voz interior, pasaba de largo, y se quedaba cuando clavaba ese cuchillo al fondo del corazón, no tenía dolor, no sentía dolor, asesinaba porque era el momento, porque tocaba, porque se lo decía la conciencia, aquella tarde marcó su huella en el vacío de su interior, en ese camino, en ese sendero, le dispararon, le dejaron herido de su propia muerte, fue asesinado, ya no tenía trazado ese secreto de su oscuridad, le llamaban, porque quedo sin nombre, sin anonimato, porque fue un fantasma, unido a la perversión de un encanto prohibido...
lunes, 17 de octubre de 2016
LA DESGRACIA, MI DESGRACIA...
La desgracia, mi desgracia, esa persona, ese ser despreciable, en mi infancia, en mi juventud, con esa mirada aterradora, nunca lo llegue a conocer, era un esqueleto andante, vacío, sin luz, sin horizonte, una tarde se interpuso en mi camino, no entendía, no sabía, porque, me pregunte, no obtuve respuesta, frente a mí, sacó su pistola, quería matarme, sin saber, nunca le hice nada, estaba amargado con el mundo, con el alrededor, decidí seguir mi camino, intentó disparar, no tenía balas, estaba perdido, yo me volví, fui hacía él, quería violarme, no se lo permití, mis manos, solo mis manos, fueron a su cuello, con esa fuerza, con toda mi fuerza, lo ahogue, y ya no pudo ser, cayó a ese suelo de plena calle, fue asesinado por mi, aquel hombre, ese individuo, esa mala persona, mi desgracia, un tiempo, en unos momentos, en mi vida, en esa vida anterior, ya no era nadie, sólo un hombre sin sentido, sin rumbo, era cadáver, era ermitaño en un universo herido, por él mismo, la desgracia de muchos en ese pensamiento, los diarios, los medios de comunicación, la sensibilidad, de la nada, de ese nadie, que algún día fue, cuando nunca fue...
FUEGO INTERNO...
Como una balada de un destino, los dos caminaban en ese noviembre frío, con el duende de un presentimiento, lo habían hecho, en ese lugar, en ese sitio recóndito en el tiempo, los habían matado, eran unos jóvenes que iban de excursión, y salieron al paso, esos dos, les clavaron ese cuchillo por su cuerpo, y fueron asesinados, por esos asesinos, era un fuego interno que salía de ese interior, estaban dominados por el crimen, por la ausencia de sentimientos, habían llegado de lejos, huían de esa justicia, quizás huían de si mismos, no sabían, no se dejaban querer por nadie, la luna lloraba esos gritos desgarradores de los chicos, no acudieron en su ayuda, fueron presa de ese pánico, ellos dos, eran macilentos, con rencor, con esa rabia, con ese caminar sin rumbo, la noche profunda en el ambiente, la mala suerte, la trampa de ese fuego interno, eran asesinos de su vida, solo sabían matar, dejar cadáveres en ese sendero, de repente, esos policías, a su paso, los detuvieron no pusieron resistencia, años de olvido, años de esa oscuridad, en su propia oscuridad, como esa balada que se salía de ese romanticismo para entrar en el mundo de esos asesinos ocultos, injustos, absurdos...
domingo, 16 de octubre de 2016
SALMA...
Salma caminaba por el centro de la ciudad, vio a Miguel un encuentro casual, la cafetería, las miradas, una charla sin importar el tiempo, otoño, octubre, amor sin amor, pasión al límite, se fueron a ese hotel, eran dos amantes sin pasos de páginas con otro egoísmo, se dijeron, nacieron, volvieron a ser, un escalofrío, la vereda de un camino, de otro caminar, besos, abrazos, ya no podía ser, él le dijo, que se iba, que había terminado con ella, Salma, le miraba con ojos de fresa, con mirada lasciva, no era un buen momento, sus manos a su cuello, ese hombre la asesino, sin dar explicaciones, Miguel era un hombre aturdido sin encontrar esa calma, que ella lo atosigaba, la dejó allí tendida sobre la cama, esa tarde de pasión fue una despedida, su propia despedida del mundo, Salma, se dejo llevar, sin llegar a ser, asesinada por ese Miguel, el hombre de su vida, el amante de siempre...
EL VACÍO DE UNA TRAMPA...
El vacío de una trampa, de su propia trampa, Raquel era una mujer sin escrúpulos, dominaba a todos ellos, era la dueña de ese burdel, porque no pudo hacer otra cosa, era una victima de otros abusos, pero esa frialdad le permitía ser, y volver a herir, lo asesinó, no miró a un pasado, sólo quería matarlo, se había reído en su mismo rostro, a Raquel eso no se le podía hacer, fueron años, fueron tiempos, páginas que se iban sucediendo, eran miedos, y finalmente, esa pistola, y ese cuchillo, fueron la trampa de ese mal nacido, fue en esa tarde, en ese salón de su propio antro, todo fue fácil, los dos en esa habitación, era un cliente más, su trabajo, el sexo, sin amor, y esa pelea, esas feas palabras en su oído, y hablo ella, Raquel, con ese cuchillo, y al final con esa pistola, fue asesinado, fue herido de su propia muerte, ya no podía más, no era hablar, era un decir, se fue, salió por esa trampa, sin ayer, sin destino, cruel en las formas, en los sinsabores de otro sabor, el vacío, la risa en un asesinato, limpio, lo que correspondía a una cruel verdad, que nunca existió...
sábado, 15 de octubre de 2016
CRISTOBAL...
Cristóbal, se llamaba, mi mejor amiga me lo presentó, nuestras miradas, nuestras sonrisas, el baile, ese baile con esa música de fondo, nos fuimos, dimos ese paseo, me llevó a su casa, me invitó a esa última copa, allí los dos sentados el uno junto al otro en aquel sofá de ese salón, conocernos, esa charla con esa profundidad, el beso, nuestro primer beso, esas caricias que recorrían mi cuerpo, yo me dejaba, él se dejaba, sus palabras que me decían, te deseo, y yo deseaba, fuimos a su habitación, allí comenzó nuestro juego, desnudos los dos, seguros de nosotros mismos, dulzura, ternura, sexo, y algo de amor, una noche de pasión, de encanto personificado, de morada bajo la luna, Cristóbal mi pensamiento decía su nombre, cuando salí de su casa, tras una noche de locura, se sucedieron los días, le llamé, no obtuve respuesta, las semanas, los meses, deje de verlo, no entendí, el porque de lo que podía ser, una tarde le ví a lo lejos, con esa mujer, con los niños, no podía comprender, y aquella noche, en su casa, o no lo era, luego me lo dijeron, era la casa de un amigo, que se la había dejado, entendí la respuesta que nunca me la dió, yo si, se la dí, frente a frente, los disparos de mi pistola fueron para él, se había reído de mí, de una chica al azar, que resulto que era la única, pero lo pago con esa muerte, fui una asesina, soy una asesina, pero me da igual, se llamaba Cristóbal, si, se rió de mí, pero yo pude reírme de él, porque fue un olvido en otro destino...
EL ABRIGO AZUL...
El abrigo azul, lo llevaba, salía de ese antro, invierno, la nieve caía, se había cumplido el presagio ese destino acallado al fondo de esa melodía, una canción se escuchaba, lloraba, rabia, impotencia, lo había echo, lo asesinó, el porque, su porque, lo tenía que hacer, se lo dijo, se lo confesó, la iba a dejar, se había enamorado de él, de su mejor amigo, de ese colega, de ese chico risueño de su vida, eran un trío jugando al amor, se lo dijo, ella con su abrigo azul, lo mató, se lo manchó de esa sangre, de ese olvido, lo tenía que hacer, la obligó, era su adelanto, era su vida, convertida en una huella de la nada, no entendía, no comprendía y lo comprendía todo, quería huir lejos, no quería ser víctima de una prisión, sin rumbo, se tapaba, tapaba su cuerpo con ese abrigo azul, era su sombra en su atardecer, se sentía presa de otro pánico en su interior, era desolación, era duda, no olvidaba, no hería sin herir, ella lo sabía, se había convertido en una asesina convertida en su propia suerte, le mató, fue por celos, por herir su alma, y no ser pasado, ser el presente, que allí estaba, el abrigo azul, su abrigo azul, testigo de aquel asesinato, a ese hombre, a su hombre que no fue nada, que fue recuerdo en una poesía perdida...
viernes, 14 de octubre de 2016
ERA MI LUZ...
Era mi luz, era el hombre que me lo había cambiado todo, me había cambiado las normas, era mi fantasía, mi realidad, le conocí en ese cine, nos miramos, sonreímos, las butacas una al lado de la otra, la salida, esa charla, ese camino, una parada en ese bar, anécdotas, una química, una complicidad, ese beso furtivo, y ya eramos esa pareja, era mi luz, era ese horizonte que una tarde cualquiera se quedó en mi vida, y yo era, y yo volvía a ser, sentía la magia de sus besos, de esos abrazos, la forma de hacerme el amor, el sentimiento de ese placer, era mi luz, me sentía tan bien, le sentía conmigo, a mi lado, era mi esencia, era mi paz, mi propia felicidad, era mi luz, cuantas cosas era para mí, ese corazón ya no latía, vivía, me hacía tener la ilusión perdida, me hacía ver el mundo de color, mi alrededor de color, era mi luz, le amaba, le deseaba siempre, ese te quiero al fondo de mi alma, era mi luz, pero todo cambió, cuando lo dijo, cuando me lo dijo, ya no te amo, se acabo el amor, si, hay otra, me he enamorado de ella, de tu hermana, era mi luz, yo no le creía, no le podía creer, pero sus palabras de despedida retumbaban en mi oído, era mi luz, no podía dejar que se fuera, era mi soledad, iba a ser mi soledad, cogí ese cuchillo, lo mate, se lo clave en su cuello, en su cuerpo, ya no sería mio, tampoco de mi hermana, ella era la otra, era mi luz, en aquellos momentos ya asesinado, ya no era mi luz, era la nada, en la misma ausencia, de un horizonte perdido...
LA RUEDA DE UNA NORIA...
En aquel casino, aquellos hombres se lo jugaban todo, unos ganaban todo el dinero, otros lo perdían, algunos lo robaban, era la ley de la trampa, apostaban, decían, gritaban, huían, y ya no volvían, o regresaban en la piel de otro ganador, pero Isaac, ese hombre, ese destino en camino, ya no quiso volver, de alguna manera ya no quería existir, lo había echo, era el crimen de su epopeya, no lo podía permitir, o ese tiempo, le llevo a ese lugar, fue un ajuste de cuentas, con ese socio, con ese amigo, con la satisfacción de otra duda, frente a frente, palabras, peleas, cuchillo, y se lo clavó por su cuerpo, fue la rueda de su noria, Isaac, se sentía obsesionado por su propia maldad, se sentía de alguna manera herido en su piel, sin hiel, intentaba desaparecer, pero no iba con él, caminaba, y ya no volvía su rostro a ese pasado, su pasado de asesino, lo había matado, era un asesino, en su propia sensibilidad, que no la tenía, en esa dignidad, que no la tenía, estaba herido, en su amor propio, sin amor, se entrego, juicios, decir, callar, silenciar, Isaac, fue un preso, en un tiempo, en una rueda, sin noria, en una ausencia, plagada por otro misterio, por otro motivo, sin motivo...
jueves, 13 de octubre de 2016
AL LIMITE...
Eran ella y él, era una complicidad en otra química, nunca dudaban el uno en el otro, un matrimonio, unos hijos, una vida dedicada, pero ese día, ella, el flechazo, ese deseo, un amor enfermo, unos celos, eran tres en el centro de una nada, entre la hipocresía y la melodía, esa noche de fin de año, ellos dos, sólos unidos por ese alguien, la marea de las horas incontroladas, el frenesí de la admiración, esos besos, las caricias, el duende de hacer el sexo entre confidencias encontradas, una desesperación, la soledad de la otra, una noticia, la otra se enteró, de esa aventura al límite de las caricias encontradas a un tiempo, llegó ante ellos, esa pistola les disparó una y otra, sin mirar a un pasado, era su marido, era su amante, ella no era nada, los había asesinado, se sentía víctima de su propia historia, de su otra leyenda, era el segundo de la infelicidad, de los clamores de esas jugadas ante el destino, el color de una sangre, de una verdad, las lágrimas, los gritos, todo fue una mota en el desierto, una ausencia sin el control de esa soledad, ya para siempre...
LO QUE PUDO SER...
Lo que pudo ser, el asesinato a las banalidades de ese destino, un camino, un silencio en un beso, fueron dos ante la razón de llegar a otra mirada, el orgullo, la inmensidad de un desatino, los encantos de otro encanto, ese sendero de otro orgullo, ese puñal, el cuerpo, la sangre, los alaridos, la nada en un todo, lo que nunca fue, ellos dos, jugando a la ausencia, un amor en el desamor, en los motivos de la renacida de un resplandor, los amantes, la forma de ver el abismo en la mirada, en los motivos, la charla, la pelea, la promesa que no llego, lo que nunca fue, lo que será, en ese triste caminar, en el asombro, en la carretera de la circunstancia y lo que no dejo, la inmensidad de una luna, de ese crimen, que ya estaba escrito, que ya estaba en el movimiento de otra verdad...
miércoles, 12 de octubre de 2016
CARTA MANCHADA DE UN ERROR...
Carta manchada de un error, otro error, la duda, el ajuste de cuentas, una mirada, hacía el misterio, hacia el placer, una pasión en esa noche de pasión, el escenario quedado, bajado, la pelea, el arma, los tiros, la policía, el asesino asesinado, dos hombres tendidos en el suelo de una fría calle, y esa carta dejada en los principios de un destino, esencia, penumbra, huellas, crimen, todo fue, nada se dejo, esa carta, que decía alguien la leía, alguien la leyó, fue ese tercero en discordia, esa carta decía muchas cosas, y lo decía todo, pero fue un error, un malentendido de una firma, sin firma, sucedió el tiempo, esa ventana se cerró al mundo, al universo en otro color, nunca salió el sol, nunca llegó el horizonte, un pensamiento, un sentimiento, sangre, cuchillo clavado al fondo de un corazón, aroma sin ser, un mensaje indefinido que nunca llego, el alma, la sensibilidad, otra carta, otro ajuste de cuentas, dos enemigos en el centro de un mundo, el elogio, un cuento, una realidad, otro asesinato, el asesino en la ausencia de una nada, macabro momento de otro segundo, quien dice ser, un anónimo, un pretérito indefinido, en lo abstracto, en lo iracundo, en la ira de otra envidia...
EN LA OSCURIDAD DE OTRO RAYO...
Tormenta, la lluvia caía en esas calles desiertas, en esa casa de ese centro de la ciudad, la mujer lo mataba, a ese individuo, a esa oscuridad, su propia oscuridad, era víctima de esos malos tratos, era una sumisa de su propio destino, ya no pudo más, le clavó el cuchillo, por su cuerpo, sin mirar a un pasado, estaba harta de esos golpes, de callarse, de no decir, de no sentir, era el minuto de ese asesinato, era una asesina de su propia libertad, esas puñaladas eran de placer, para ella, en ese momento a pesar de ese macabro final de ese hombre, de aquel hombre, se sentía libre, se sentía con las alas para volar, a su camino, a su sendero, tormenta, los rayos daban la luz en ese salon, ella lo había ejecutado, era lo que le tocaba vivir, pasar, suceder, salió de la casa, se mojaba, sonreía, reía con esa sonrisa se calma, de tranquilidad, deambulaba sin mirar, sin observar, un coche pasaba casi por su lado, pero no quería mirar hacía atrás, Tormenta, ella era una mujer más que había asesinado a un hombre, el hombre de su vida, un día, el hombre de su sombra en esa realidad...
martes, 11 de octubre de 2016
PIRÁMIDE...
Una pirámide, minutos de incertidumbre, se esperaba, se decía, hablaban las lenguas, los orgullos, todo se modificaba, era una sensación absurda, en un día absurdo, aquella mujer, en el paseo por la noche, a lo lejos, algo extraño, una cosa sin imaginar, visualizando, neutralizando, modificando, era una vivienda, era un destino, era un algo, en el átomo de la nada, era esa casa misteriosa en forma de esa pirámide, en forma de no saber el que, de repente un grito, un alarido, a la mañana siguiente alguien retoma en lo que tiene que ser, esos que habitaban muertos, asesinados sin entender, la familia, quien fue, un porque sin entender, se fueron las dudas, sonó el motivo, ajuste de cuentas de merodeos indeterminados, y que podrá ser, y que podrá suceder, sucedió en el interior de esa pirámide porque estaba escrito, retumbado, extasiado, y se volvía a escribir, a plasmar, lo negativo de un idilio en lo que nunca fue, en lo que nunca retomó, sólo lo que no dejo y se dejo a un tiempo, todo será, todo permanecerá, la sangre, el cuchillo recorriendo otras sendas, una verdad, en otra verdad...
EN LA PENUMBRA DE UN MISTERIO...
En la penumbra de un misterio, llega el origen, llega el único vínculo con otra realidad, y el hombre, y la mujer buscan la pelea y no sienten ese escalofrío, la pistola, dos tiros, la sangre derramada, se comienza a escribir una historia en una leyenda, esa leyenda negra, de un minuto de oscuridad sangrienta, y frente a frente a la mirada, a ese carisma, la noche silenciosa, oculta, reina el silencio, pero el asesinato ha echo acto de presencia, y es el nuevo danubio de otra hipocresía, y comienza a pasar hojas de ese diario, y resurge otra muerte, otra inspiración maldita, dudas, lugares, tenebroso, es el sendero de una libertad, con esas alas para volar, para desear, para buscar el asesinado, y el asesino, en esa macabra novela negra, en la penumbra de ese horizonte, de nuevo, la sangre, la inocencia de alguna dignidad, y surge un algo, y surge esa ausencia que ya estaba escrita, que ya estaba maldita en algún lugar de la luna...
lunes, 10 de octubre de 2016
BAILE EN LAS MIRADAS...
Ella y él, baile en las miradas, baile en los encuentros, amor en el aire, música dorada, el encanto de la ausencia, una vida, unas vidas, cuantos principios de un sólo principio, eran dos, se amaban, o sólo era una apariencia en pleno vuelo de alguna paloma, baile en la profundidad de un alrededor que ya no es, que ya no vuelve a ser, ella y él, dos amantes y amados a la vez, cuanta melodía, pero aquella noche, era una noche especial, iba a ser especial, ese encuentro, tras el baile, las miradas eran penetrantes, esa pasión, sin esperar el reto, la partida de un juego de ajedrez, pero sólo fue un espejismo, una lucha sin lucha, aquella noche ya no iba a ser, ese cuchillo recorriendo el cuerpo, su cuerpo, ese masoquismo llegado de lejos, y la muerte, el asesinato, esa mirada que se perdió en otro destino, la oscuridad ya reflejaba el frío rostro, ella ya no era, yacía en esa cama, él la había asesinado, era lo que ya dejaba de ser...
CUARTA PARED...
Cuarta pared, de un misterio, el asesino que deambulaba en aquellas noches de otra luna llena, las elegía, las mataba sin violencia, era una persona encantadora, era un sensible, las llevaba a esa habitación, era un duende, era un malvado, sabía y encontraba a la vez, era un destino, sangre, un cuchillo clavado en los cuerpos, no se dejaba, no se anhelaba, era un asesino en pleno asesinato, cuarta pared, negativo, macilento, deseo de otro deseo, una cafetería, una velada, una fiesta, otra pasión, el amor, ensayo de amor, sin amor, sólo no dudas, no querer, no sentir, el cuchillo, siempre presente en cada asesinato, en cada reto, en una ventana que se cerraba, al frenesí de otros tiempos, ese hombre, con esa mente perversa, nacido del mal, con la perversidad de ese influyo de una luna, cuantos segundos, sin oscuridad, y la oscuridad de un silencio, llegado, emotivo, discontinuo, asesinato en lo frío, en la frialdad de esa intimidad, nunca quería, ese hombre camino por la vereda de algo en la nada, se odiaba a si mismo, se buscaba sin encontrarse, la luna, la cárcel, los días, la salida, doble asesinato, sin prejuicio, horizonte perdido...
domingo, 9 de octubre de 2016
VIENTO DE UN SUEÑO...
Viento de un sueño, viento de una aventura, el puñal clavado en la espalda, realidad en el rostro, un rostro abatido por la vida, por la mochila de la infelicidad, macilento, discontinuo, sereno con otra sensibilidad, le había asesinado, era un asesino frío en la distancia, en los echos, en los motivos, quien era, porque era, se sospechaba, se rumoreaba, alguien en el rumor de un grito, la mató, los mató, les quitó la sombra, les dijo no a un abismo, en su propio abismo, fue perseguido, nadie lo encontró, años, mundos, universos, viento de un despertar, su amigo, algún amigo en la penumbra de esos últimos días, un ajuste de cuentas, brillo, sin brillo, cierre de unos ojos, el puñal, con doble filo, una verdad, el amante, la amante, ese libro de novela negra, el rumbo, el desierto, un despertar, que nunca hizo luz, que no llego al horizonte, viento de lo tenebroso, lo inevitable, conjunto de sucesos de varios vientos, de esa ausencia en una realidad, el hombre, perseguido doblemente, en la cordillera de una serenidad, sin realidad, sin nadie, perdido en las sombras, en el orgullo de esa divinidad, sin serlo, un libro ya cerrado, viento de una duda, de un asesino que es, que será otro mañana en un atardecer...
ASESINO EN LA NIEBLA...
Asesino en la niebla, mataba por placer, coleccionaba víctimas, no elegía, le daba igual, era una historia macabra en su sendero de ese atardecer, había llegado de lejos, de esa adversidad, se decía que había asesinado a su familia, a los amigos, a su alrededor, pero en aquella niebla, le detuvieron, y no se negó, se dejó, lo llevaron a esa prisiòn, fueron años, fueron claridades en otro invierno, su comportamiento, su filosofía de otras andanzas, la negatividad en sus palabras, fueron años de cárcel, de encierro, unos años sin mujeres asesinadas, sin gente con esa ausencia, pero llegó el día, llegó el segundo de muchos minutos, frente a frente, otro juicio, asesino en algún sol perdido a un tiempo, el recorrido, la ciudad desierta, una mirada con desafío, las dudas, el encuentro con ella, un alguien en su existencia, con sus manos rozó su cuello, sus manos le dieron la sombra, la muerte, a esa perdida de su propio destino, asesino al límite de esos cuentos, de las dudas, de ese libro que se cerro un día, la mató, la degolló, por la sed de venganza, de una sangre derramada, asesino en ese norte, sin norte, se fue, camino, le dispararon, fue asesinado, ese asesino que ya no era nada...
viernes, 7 de octubre de 2016
EL FINAL DE ESE BESO...
Ella los besaba, era su juego, engañaba a ellos, en aquella habitación, era una prostituta sin escrúpulos, era sexo, puro sexo, no había pasión, sólo lo contrario a formas de un especial momento, cuando ese beso terminaba, los asesinaba, y los tiraba a ese río, semanas, meses, seguía con ese rol, era su rol, esa fortaleza en su misma energía, una noche, conoció a ese hombre, ese hombre indefinido, que le quemaba por dentro, se enamoró, esta vez si, era distinto, era una etapa que le tocaba por enfrentar, se enamoró de sus labios, de su cuerpo, de sus ojos, era lo que buscaba, era lo que estaba buscando, fue un tiempo, fue ese aroma, que le embriagaba, fue el color de su mirada, fueron muchas cosas, le deseaba, lo quería sólo para ella, se buscaron, se encontraron, la hizo suya, ya no era deseo, era pasión, era un vicio sin serlo, llegaba el sentimiento, rozaba el sentimiento, esta vez hizo el amor, le hizo el amor, se dejo llevar, se dejo sentir, le llegó a decir un te quiero cerca de ese oído, de su oído, le ponía, le inspiraba, ese hombre le puso todo a contracorriente, era lo que anhelaba, era un sentimiento, era la dulzura, la ternura, ese hombre sabía demasiado, el final de ese beso, de ese apasionado beso, él la ató a la cama, era masoquista, era una actitud perpleja, saco un cuchillo que iba recorriendo su cuerpo, deslizando por cada parte, por cada secreto de su piel, y se lo fue clavando, ella gritaba, lloraba, estaba presa de la nada, la asesino, lentamente, poco a poco, había llegado al límite, era su filosofía, ese amor, para ella, la había matado, un arma de doble filo, recibía su merecido, era lo cruel de su propio destino...
PACTO DE SILENCIO...
Una gran ciudad, una gran casa, a las afueras, un círculo vicioso, el silencio, ese hombre mataba, a ese amigo, mataba a su mujer, los había encontrado, estaban juntos, eran un amor a las espaldas, se querían, se sentían, eran dos almas comprendidas, destinadas a un sólo destino, la prueba, la sangre que corría por los cuerpos, fue una venganza, una sóla venganza, eran tres con unas miradas distintas, eran lo tenebroso en lo observado, el asesino nunca comprendió fue un sólo juego con un desgraciado final, fue una historia sin leyenda, fue la adversidad de un secreto, sonaron las horas, silencio, fue un pacto de ese silencio, la pesadumbre de un macilento calvario, los asesino, a sangre fría, era pensado, era auténtico, fue un crimen, fue la diversidad de las dudas, no había inquietud por nadie, eran tres, era un triste triángulo en el momento, de algún segundo, y no llegó la paz, y sólo era una guerra sin lucha, los dejó, se fue, siguió su caminar, su triste caminar, con el rumbo sin rumbo, se sentía perdido, no se encontraba, no había motivo, era un anhelo sin destino, el hombre, solitario, asesino, huidizo de su alrededor, se mató, se ahogo, se hizo trazas, él mismo escribió su final, era lo comprendido...
jueves, 6 de octubre de 2016
VICIO DE UNA NOCHE...
Un bar, una noche de invierno, varios amigos, juerga nocturna, esa nocturnidad sin pasado, las copas, varias chicas, una en particular, un juego, un destino ya marcado, frío, esas calles entre la soledad y el miedo, ellos, esa debilidad sin norte, juego peligroso, besos, caricias, querer sin querer, emoción sin nada, violación uno y otro allí en plena calle, sin saber, o entendiendo a la vez, amar sin hacer, desmayo de ella, varios tiros, ya no servía, ya no tendría que ser, una noche, una fría noche, aquella noche había sido manipulada, asesinada, y sólo era un partícula en esa calle, ellos se iban, habían echo su trabajo, habían dejado su huella en el cuerpo de aquella chica, sin dudas, era el vicio de una violación sin pasado, con la penumbra de ninguna mirada, fiesta, deseo, soledad, ellas salían de aquel bar, la vieron, era amiga, era compañera, ya no era nada, asesinada, con esa sangre derramada en su cuerpo, el silencio, el grito de esa ausencia, esa alma despierta y ya dormida para siempre, los asesinos lejos, alguien los mató, fue una venganza, por venganza, tenía que ser, debía de ser...
DESNUDA EN LA OSCURIDAD...
Victoria se sentía menos libre, sin esas alas de una libertad, era una asesina buscada y encontrada a un tiempo, lo había matado, quería matarlo, necesitaba matarlo, había sido su emboscada, su debilidad entre la maldad y el odio, pasaron de ese amor, de esa bendición, de ese sexo diferente, a el temor, las peleas constantes, los malos tratos en esa oscuridad, ella se sentía desnuda ante el mundo, ante la vida, y sólo quería huír, porque aquella tarde, le clavo ese cuchillo en el centro de ese corazón, y lo dejó allí, en ese suelo, en ese frío suelo, porque tenía que hacerlo, debía de hacerlo, corría sin mirar atrás, sin pasado, con la actualidad de su presente, sin debilidad, reía, lloraba, no sabía de su error, sabía lo que tenía que hacer, Victoria comenzaba a tomar esa personalidad, esas riendas de su vida, se fue de aquel universo, de aquella ciudad, volaba en ese avión, era libre, ya no era una asesina, sólo era las alas de esa libertad, ya se sentía vestida sin trampa, sin lugar, sin emoción, pero con la certeza de comenzar un sendero sin sangre, sin odio, sin un mal rostro que le deformara la cara, hoy es Victoria, una mujer de hoy en día, que el crimen la cambió, la hizo una mujer nueva, reflexiva, sin dudas...
miércoles, 5 de octubre de 2016
OTOÑO DE UNA MALDAD...
Otoño en una maldad, en esa sensación de miedo en el interior, se adentraba la noche, reinaba el silencio, aquella mujer caminaba hacia su casa, la oscuridad le hacía olvidar un suspiro, quería avanzar, quería ir a una velocidad de vértigo, pero esa otra mujer ya le pisaba los talones, fue a por ella, le clavo su cuchillo en su cuello, la asesinó, la otra era la envidia, los celos, fueron dos mujeres compartiendo un hombre, que jugaba a dos caras, que las dos eran de él, la esposa, la amante, las dos jugaban con la ventaja de una sóla ventaja, era un frío interior, era un pensamiento sin pensar, todo por desamor, todo por un camino difícil de tomar, que más imaginar, que mas visualizar, la una mato a la otra, llegó él, se miró a esa mujer, la que mató a su amante, la que le quito la vida, la errante víctima de un castigo, y le pego en su propia cara, después una paliza, y alguien le disparó a él, ese hombre cayó muerto, a ese suelo, en esa calle de un otoño que respiraba silencio, y no tenía dudas, aquella mujer siguió su camino en su caminar, había luchado, había vencido, sin amor, con nostalgia, y con una absurda poesía...
TRÍO DE ASES...
Ellos tres la mataron, la violaron, la asesinaron, eran de esos asesinos en serie, que caminaban por las calles de la ciudad, eran un peligro, eran una sensación de vacío para todo el mundo, eran jóvenes, muy jòvenes, nunca habían conocido el amor de padres, fueron abandonados a su suerte, su vida, la calle, su educación los robos, los hurtos a punta de pistola en los bancos, y el asesinatos, y los asesinatos, comenzaron con aquella chica, continuaron con varias, en una tarde, en otra noche, un día los detuvieron, los juzgaron, años de prisión, escaparon antes de su salido, sembraron el pánico, la rabia, la impotencia, pero aquella vez, ellos, no imaginaban, no se les pasaba por la mente, fueron a por esa otra chica, una jòven de quince años, pero ella, era inteligente, no podrían con ella, así fue, llevaba cuchillo, quisieron asesinarla, y los mató a los tres, hizo su propia justicia, con la sonrisa en los labios, no era un asesina, era una libre de su propia libertad...
martes, 4 de octubre de 2016
EL PORQUÉ DE UN PORQUÉ...
El porqué de un porqué, y no tengo respuesta, eran dos jugando a un destino, su único destino, eran cómplices de muchas pruebas de alguna inmensidad, era un conjunto en otro conjunto, y fueron innumerables los que dijeron, los que pactaron, eran dos diablos de la fantasía, de la química, eran dos magos del asesinato, esas noches de luna llena, elegían a ellas, bellezas, mujeres que ejercían la prostitución, que eran dueñas de la calle, de ese rumbo, y ellos, estaban al acecho, en la sombra, y se acercaban, las enamoraban, las poseían, las llevaban a ese cuarto, y allí, las mataban, sin escrúpulos, sin rodeos, era un porque, sin porqué, eran desiertos de arena, eran regalo sin abrir, jugaban constantemente con ese camino, con las metáforas de alguna oscuridad, pero aquella noche, aquel verano recién iniciado, ellos creían que iban a ser los reyes del ambiente, y nunca echaban la vista atrás, los detuvieron, la policía los dejo presos, pero fue en vano, escaparon, pero antes, asesinaron a la policía, y no dejaron huella, y no dejaron rastro...
RUMOR AL VIENTO...
Rumor al viento, esos comentarios, ese hombre que llego sin conocerlo, pero la gente lo observaba, era extraño, era gris, era como el aroma de un peligro, era como el asesino que siempre fue, tenía a sus espaldas una serie de asesinatos, a varias personas, a mucha gente, el rumor se acercaba más y más a los diarios de la época, a las revistas del momento, y todo fue cierto, todo fue una realidad, no quería a nadie, no amaba a nadie, siempre iba sólo, disfrutaba de esa soledad, en las calles, que silenciaban sus pasos, su destino, el rumor de esa poesía a la muerte, al asesinato, en otra tarde de algún invierno, la mató a ella, a su compañera, a su víctima que odiaba, que se resentía, ya no era un rumor, ya era una realidad, no disfrazaba, no hería, ese hombre, asesinaba, era un asesino en el presente, era un momento en un lugar sin fracaso, se sucedieron los tiempos, los momentos, y aquel hombre, en el último crimen, fue detenido, y encarcelado, pero otro día, uno de los días, lo encontraron asesinado, quizás por él mismo, quizás por el azar de su otro destino...
lunes, 3 de octubre de 2016
ESA HUELLA SIN HUELLA...
Esa huella, sin huella, ella le había matado, era su marido, era su pareja, era su amante, para las noches de otros desahogos, ya no podía más fueron años de impotencia, de rabia, de trios, de intercambios, pero esa pistola, lo mato, en las manos de Ana, esa mujer que silenciaba un terror en su interior, lo decidió, lo tenía todo preparado, controlado, era un deuda en su mente, porque en el fondo de esa huella, se había enamorado de aquel jóven, de Piero, italiano, guapo, seductor sólo para sus ojos, y le hacía vivir, le hacía sentir, le hacía ver el lado bueno de lo prohibido, era su amanecer, la dulzura, en sus caricias, y a ese marido, le quería matar, le quería eliminar de su vida, sin dejar huella, sin dejar nada, se lo llevo en esa sábana, lo introdujo en su maletero, y lo lanzo a la playa, allí, se lo comerían las ballenas, los peces grandes, y caería en el olvido, esa huella, sin huella, sucedieron los años, el tiempo, Ana, era feliz con Piero, pero la mala suerte la perseguía, se fue con otra, en una tarde de verano, ella lo tenía preparado, quería que no dejase huella, pero le salió mal, muy mal, él la mató, en esa relación, ya no podía ser, ya sobraba, Ana formaba parte de un triangulo, dónde ya no era, fue asesinada, fue manipulada en otra huella, sin huella...
ESA LUNA MARCADA POR LA SANGRE...
Todo ocurrió en esa noche, profunda, tenebrosa, en el mismo misterio, Debora caminaba por esas calles desiertas, sin encontrarse a nadie que cruzara con su mirada, pero así sin pensar, apareció ese hombre vestido con una gabardina, y un sombrero, Debora quería, necesitaba acelerar ese paso, pero parecía que era imposible, aquel hombre le cortó el paso, sacó esa navaja, y se la clavo una y otra vez, una y otra vez, así durante muchas veces, Debora cayó al suelo, al frío suelo de esa calle desierta, estaba muriendo, la sangre emanaba por su cuerpo, sólo la luna observaba salpicada por esa sangre, el hombre la miraba, sonreía, se reía, eran carcajadas de placer, de insensibilidad, de un toque de maldad en toda la maldad, Débora ya era cadáver, era asesinada, ya estaba asesinada, ese hombre, la dejo de mirar, se fue, siguió su camino, la noche seguía con esa oscuridad, en un silencio, sólo el grito de alguien en la lejanía se escuchaba, la luna lloraba, no podía hacer nada, ya estaba todo echo, fue el principio de un final, con ese final, el asesino ya no miro atrás, lo había echo, había mortificado el momento, en aquella noche, en aquel destino marcado, escrito, diabólico...
domingo, 2 de octubre de 2016
EL TREN DE LA OSCURIDAD...
Era ese tren dónde ella viajaba, estaba sóla, parecía estar bien con su soledad, observaba por la ventana, como pasaba el paisaje, y nada quedaba, de repente llegó aquel hombre, y comenzaron una charla, un dialogo, una anécdota, parece ser que se contaban sus vidas, sus caídas, lo divino, lo humano, aquella mujer, rompió la soledad, y se hicieron algo más que amigos, se hicieron pareja, amantes ante los ojos de lo prohibido, y fueron felices, y fueron dichosos, o eso parecía, tuvieron una hija, se les veía bien, a gusto, el uno con el otro, esas miradas, esos besos apasionados, una pelea, una separación, la soledad de nuevo de ella, con su hija, por aquella oscuridad de otro tren, se fugaba lejos de ese hombre, en el mismo tren, llegó otro hombre, esta vez fue distinto e igual a la vez, unas miradas, una pasión desenfrenada, un todo en la nada, se fueron juntos de ese tren, los tres, vivieron juntos una nueva historia, pero el asesinato fue algo premeditado para ella y para él, o para los dos, alguien les mato, les asesinó en plena calle, en presencia de la hija de ella, de esa mujer, fue una soledad, de los dos, en medio de una noche, alguien les odiaba, era el primer hombre de ese tren de una única oscuridad...
LO IMAGINABA...
Lo imaginaba, lo observaba, intuía que él me quería, que el tenía un sentimiento hacía mí, tenía una vida, amaba a su mujer, o eso creía, y me amaba a mí, era tan guapo, eran tan atractivo, que su sonrisa me hacía sentir bien, pero existía algo en su mirada, que me hacía sentir con mi propio escalofrío, y yo dejaba pasar los días, los meses, él seguía con su historia, y yo imaginaba, incluso visualizaba, pero un día, en las noticias, supe que era un asesino, que la había matado a ella, a su esposa, a su pareja, que había matado a sus hijos, le llevaron preso, quede perpleja, quede con mi mente sin saber, sin entender el porque, en otro porque, los años, esos años en prisión, y nuestro encuentro, me dijo que siempre me había amado, a su manera, en silencio, en el silencio de mi luna, y me beso, y me llevo a esa habitación y fui suya, quiso matarme después, quiso asesinarme, y yo con esa violencia en mi interior, le asesine, le mate, sabía que era un asesino, siempre había sido un asesino, era lo que imaginaba, estaba en lo cierto...
sábado, 1 de octubre de 2016
COMO EL DESTINO...
Como el destino que ya estaba escrito, era un hombre manipulado por la ausencia, por la maldad, era un asesino de su propia vida, un macilento del olvido, no tenía nombre, no tenía lugar, sólo buscaba, sólo merodeaba, era un alguien sin pasado, caminaba por esas calles baratas, con olor a sangre, buscaba la víctima, la violaba, la mataba, la observaba, y allí, la dejaba, una y otra noche, uno y otro día, así durante meses, durante años, en ese tiempo, el asesinato en su mente, como fijación, como deterioro de su propia magia, sin magia, era un individuo, un hombre sin suerte, nunca conoció la familia, el amor de una madre, se crió en la calle, entre cajas de cartón, no supo lo que era comer caliente, buscaba, robaba, o se comía a sus propias víctimas, era un hombre de ninguna mujer, nadie le quería, nadie le hacia sentir, no encontraba la esencia de sus palabras, era mudo, era un duende sin filosofía, como el destino, como su propio destino, efímero, sin rumbo, sin lugar, era la duda, el engaño, la vitalidad en otra muerte, aquella mañana, sin tarde, sin noche, fue a ese lugar, a ese banco, les retuvo, les quería matar, los mató, fueron muchos, él ya no tenía sendero, ya no tenía luz, sólo una oscuridad sin motivo, y con todos los motivos del mundo, ya no tenía escape, ya no era libre, lo iban a detener, esa pistola, su pistola fue a parar a su cabeza, por él mismo, ya no le quedaba nada, ya no era nadie, como el destino, como el azar sin otro caminar...
MIEDO AL SENTIMIENTO...
Ella no se quería enamorar, no quería rodearse de ese sentimiento de la pasión, de ese amor, de los besos, no quería rodearse de la ternura, de la dulzura, le habían herido, le habían echo mucho daño, quería sentir otra clase de libertad, sin amor, sin deseo, quería huir de todo romanticismo, porque aquel hombre ya le había roto el corazón, con sus promesas, con sus salidas de que la quería, de que no había otra como ella, y todo fue una mentira, ella, no se quería involucrar en nada de inspiración, de poesía barata, ella quería escapar de todo, de todos, pero no imaginaba, no visualizaba que iba a encontrarse con su destino, con ese hombre, la retuvo, se la llevó, la volvió a hacer suya, ella no se dejaba, pero tuvo que dejarse, le hizo el amor, le hizo esa pasión incontrolada, estaba reprimida en sus propios sentimientos, se dejo, fue una víctima con otro sentido, sin emoción, fue una larga noche, esos abrazos, el amanecer uno en brazos del otro, y esa soledad interior, quería volver a huir, no quería sentimientos, no la dejó, la volvió a herir, esta vez de muerte, en su corazón, ese cuchillo fue clavado en su cuerpo, ya no era nada, una mujer asesinada en su propio vacío. sin nadie...
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