miércoles, 9 de noviembre de 2016

PAUSA DIRECTA...


Pausa directa, camino, sendero, ellos dos de la mano, había complicidad, había amor, había no lo se, lo que había, caminaban, no se miraban y se querían mirar a un tiempo, el silencio se apoderaba de su estancia, de sus días, eran dos extraños por un mismo olvido, ella, y él, los dos al unísono de un presente, la tarde caía, en ese invierno al límite de lo insospechado, eran vacíos, eran dos secretos de su eternidad, pausa directa, al traste de lo prohibido, se sucedieron los días, los tiempos, los momentos, ellos dos de la mano, sin hablar, sin palabra de inquietud, sin decir y diciendo a la vez, era un misterio, ese día a día, esa morada, no dejaban de ser, eran la certeza de la inquietud, sentían odio, miedo, impotencia quizá, y lo voluble de lo que realmente era, esa noche, años después, el cuchillo de él, fue a ese corazón de ella, llegó un tercero, que lo asesino a él, fue un partido a tres, la muerte esta cerca, estaba ya, el asesinato se había producido, una venganza, un mal sabor de esencia, sin esencia, la sangre emanaba por los límites de ese silencio, se había producido, se había exigido, el minuto de un asesinato, que decía, que desapareció en algo de la nada....

LO DIJO TODO...


Lo dijo todo, esa mirada como una espada que se clavaba en mi corazón, ese silencio, la paz del momento, había que hablar, frente a frente, el misterio, de nuestra soledad, era ese ser que gustaba de estar a mi lado, eramos todo, eramos muchas sinceridades o quizás varios secretos, lo dijo todo, así, alzo su voz sobre la mía, y fue cruel, porque yo no era nada, yo no fui nada en su vida, así lo dijo, quise callarme, quise reprimir mis sentimientos en aquel duro momento para mí, ya no pude con mi alma vacía, saque mi pistola, porque si, la llevaba, era como un por si acaso, estaba a la defensiva, le disparé, varias veces, sobre veinte, cayó al suelo, a la segunda bala en su cuello, en su corazón, en su cabeza, si, le asesine, lo dijo todo, ya me lo había dicho todo, lo maté, así a sangre fría, como la sangre fría de una pistola, de mi pistola, quede allí mirando, observando, y si, me fui, salí a la calle, y ese aíre rozaba mi rostro, ya no sentía nada en aquel minuto, y en los siguientes minutos, lo dijo todo, ya era pasado, ya era sucedido en otro tiempo, no pude con la hipocresía, había que hacerlo, soy un asesina, lo se, ya no siento nada, sólo fue, un pasado, en el pasado...

martes, 8 de noviembre de 2016

TE PUEDO LLAMAR UN NOMBRE...


Te puedo llamar un nombre, no, no te puedo llamar de ninguna de las maneras, me hiciste tanto daño, jugaste con esos sentimientos, con mis sentimientos, con mi alma, me hiciste tuya, si, en esa noche de luna llena, y despuès que, si, eramos una pareja, una bonita pareja, esas noches locas, esos besos, los abrazos, la ternura, la dulzura, tus caricias, esa forma de hacerme el amor, ¿el amor?, es lo que puedo llamar, que equivocada estaba conmigo, si, fuiste un actor, un actor haciendo su papel, te puedo llamar un nombre, ya lo se que no, cuantas trampas, cuantas mentiras, esa sonrisa, esos gestos de un cariño hacía el amor, tonta de mí, eras ese ser que conocí, en esa fiesta, en esa maravillosa fiesta, y que bonito fue todo, me pareciste tan perfecto, eras el hombre de mi vida, el dueño de mi corazón, fuí estupida, me hiciste creer, tantas cosas, lo fuiste todo, y no fuiste nada, te burlaste, jugaste a ser, un fiel de los pensamientos, te puedo llamar un nombre, ya no me engaño, no puedo llamarte nunca, porque no existes, ellos te asesinaron, no lo hice yo, lo tenía que haber echo, pero claro, me dejaste, así, por sorpresa, que va, por sorpresa, no, estaba ella, la otra, te sedujo, la sedujiste, que se yo, no quiero saber, el tiempo, tus negocios, la hipocresía en tus formas, y la muerte, claro, tenía que ser, caíste, en tu propia trampa, lo sabía, eras malo, en un rostro de bueno, un ángel en demonio, claro, ahora lo entiendo, te puedo llamar un nombre, no, ya no, dejaste de ser, para mí, para todos..,

LA HORA BRUJA...


Aquel salón, el reloj que daba las doce de la noche, reunión de amigos, todo en armonía, a continuación da comienzo un baile, un agradable baile, todo era color, hasta que llegaron ellos, esa banda con sus pistolas, comenzaron a disparar, víctimas allí en el suelo, era un final en la hora bruja, aquel noviembre, que prometía, se convirtió en tragedia, sin saber, sin entender, buscaban el dinero, era un ajuste de cuentas, uno de los amigos, pertenecía a esa banda, fue una sorpresa, los medios de comunicación, hablaron, dijeron, lo que no explicaron, la luz de gas, estallaba en los interiores de unos extraños, en esa noche, que comenzó en una fiesta, el cuento, de ese bonito baile, terminó, y dejo de ser, nubarrones de odio, de sensación de una trampa, de un dolor, una inspiración, perdida, esas pistolas, cometieron el torrencial de sangre, a un paso de la luna, en esa hora bruja, nadie era de nadie, la ausencia se hizo la dueña de la desdicha, y el secreto se hizo realidad, en aquella noche, el escritor, en esa larga noche, terminaba su novela negra, de un terror absurdo, de una banda de asesinos en un discreto salón, jugando sucio, y ver la conspiración, de esa emoción que no llegó a ser...

miércoles, 2 de noviembre de 2016

RESPUESTA...


Respuesta, ajuste de cuentas, rencor, tres socios, una empresa, la oficina, ese día era de una tensión llegado el momento, que podría ser, un secreto, una vida interior, algo que volvió a ser, Amanda, la culpable de esa traición, peleas, insultos, palabras en lo alto, de esa mente, de esas mentes, todos ellos, las pistolas en cada mano de ellos, ella frente a los demás, que estaba ocurriendo, esa tensión, que ocurría, que estaba a punto de ocurrir, respuesta, disparos, sangre en esa oficina, asesinados, Amanda, esa culpable salio de esa empresa, deambulaba por esas calles, se entrego en la primera comisaría de policía, había sido el motivo de ellos tres, amante de los tres, que podía ser, una respuesta ocasionada, sin ninguna duda, y todas las dudas de alrededor, respuesta, Amanda fue a prisión culpable de esos tres asesinatos, fingió ser una asesina, fingió la promesa en un encanto, que nunca llego a ser, ese sol que volvió a salir, la luz que volvió a brillar, el silencio, el secreto, asesinados, víctimas, aquellos tres, que ya fueron ausencia...

LA VERSIÓN DE UN DRAMA...


La versión de un drama, Irene, caminando sola por las calles de esa gran ciudad, en sus pensamientos, en sus errores, no le quería, no le sentía, quería desaparecer, quería volar en otra libertad, y no podía, nadie le dejaba, Irene, había tenido una vida difícil, de lágrimas, de impotencias, de horas sin claridad, ese día, el día que conocío a Miguel, el hombre que le robo el corazón, que le robo el alma, que le hizó sentir, desear al límite, fueron pareja, fueron amigos, fueron cómplices, compañeros de trabajo, tantas cosas, compartieron secretos, orgullos, miradas, y químicas, Irene, comenzó a ser, los años, las semanas, el no decir, diciéndolo todo, los celos, Miguel, sus viajes, esas heridas de antaño, esa tarde, fueron pelea, lucha, ella de dijo, el no escucho, su pistola en su cabeza, Irene, lo asesino con toda la sangre fría del mundo, y se fue en su nuevo sendero, lo había echo, se había convertido en una asesina, porque el universo se introdujo en su pensamiento, y ese Miguel ,ya no la quería, ella no podía vivir sin él, fueron ideas en su mente, y esa idea dejo de ser, se fue lejos, con esa historia de amor, llegada al desamor...

martes, 1 de noviembre de 2016

LO ENCONTRE...


Lo encontré, de camino a mi casa, en mi paseo de cada tarde, entrada la noche, era él, era Lúcas, mi gran amor de ese ayer, después de unos cuantos años, me buscaba, llegaba de nuevo a por mí, no entendí, era una pregunta, sin respuesta, se rió de mi, me utilizo, se fue con ella, ahora se sentía sólo, yo podía ser su bálsamo para utilizar, para dejar cuando se cansara de mí, le dije que llegaba tarde, que yo era feliz, en aquellos momentos de mi nueva vida, él no entendió, no comprendía que había dejado de amarle, me zarandeo, me pego, ya no pude más, esa resistencia, se apoderó de mí, que deseaba, sólo era una violencia interior, frente a frente, los dos, ante esa mirada asesina, quería matarme, quería dejarme herida de un dolor, le asesine, le clave ese cuchillo, que llevaba en mi bolsillo, que pretendía, que conseguía, ya no pude, le deje en la mitad de ese camino, yo me quede en mi casa, y allí en esa soledad de mi habitación, comprendí, lo que había echo, y volví a mi nueva vida, sin él, ya era demasiado tarde...

LAS HUELLAS DE UNA PENUMBRA...


Sofía seguía su vida, sin importar ese destino, se sentía mal, realmente en esa oscuridad de la que no lograba salir, adicta a la cocaína, desde hace años, con treinta años, su vida era un infierno, sus parejas le habían dejado, era un despojo humano, lo había tirado todo por la borda, ya no se quería a si misma, no comprendía su horizonte, en aquel bar, esa noche, allí en esa barra, sola, en esa soledad, sin entender nada, se sentía insegura o segura de la nada, bebiendo, fumando, llegaron esos dos tipos, fueron a por ella, se la llevaron, en ese callejón con olor a muertes, la violaron, la despojaron de su ropa, sin mirar a ese abismo, donde se encontraba, le clavaron varias puñaladas después de ese acto de sexo oscuro y desagradable, la asesinaron, la dejaron vacía, sin ese vacío, esas huellas de la penumbra, de su penumbra, quedo sin nada, esos asesinos la volvieron a ese polvo, a esa inolvidable violencia, Sofía, llego a la libertad, de su vida, sin vida, ya era tarde...

sábado, 29 de octubre de 2016

CONOCÍ...


Conocí, le domine, le controle, en esa ciudad, nuestra ciudad, un enamoramiento en la mirada, en las formas, en los echos, conocí, ese aroma en su novela, su novela, yo fuí protagonista de su propia vida, fuimos uno, una pareja feliz, en nuestro mundo, en nuestro ser, tantos fueron los momentos, los lugares, los encantos, las sonrisas, era única para él, era la sensibilidad, los besos, la dulzura, la ternura, conocí, me enamoré de su persona, de su encanto, de su fragancia, hasta que dejo de ser, una vida imposible, un renacer de los olvidos, y me dejo, sin explicación, sin sensación, de un día hacia otro, te dejo, me voy, ya no quiero verte, fueron sus palabras, fueron sus motivos, conocí, me arme de valor, le quise, pero ya no le quise, me decepcionó, me dejo en los albores de un abismo, y ya tuve que pensar, que meditar, ya tuve que sentir, a mi manera , el motivo, otra noche, frente a mi destino, frente a mí, con esa burla, con ese desatino, ya no le espere, mi cuchillo, se introdujo en su cuerpo, conocí, ya no era, ya no fuí, me convertí en una héroe de ese asesinato, mi asesinato para él, quede libre, comence en mi sendero, en mi libertad, sin mirar atras, sin permanecer, conocí, prometí...

MIRANDO AL VESUBIO...


Mirando al Vesubio, ella, ya no quería vivir, se lanzó al vacío, era víctima de su destino, de esa mala conciencia, una vida no adecuada a su forma de ser, de permanecer, caminaba por las calles, por la zona de otra avenida, perdio su vida, y se perdio a si misma, no quería, no se valoraba, esa pareja, nunca la echo de menos, fue su ausencia, fueron sus momentos, esa pistola en su cabeza, le hizo perderse en el universo de una vida, su propia vida, fue su mismo asesino, de aquel asesinato buscado y encontrado, quien decia, quien sentia, eran ideales de otro destino, se fue en ese Vesubio, se lanzó a esa muerte, sin dejar rastro, él se quito de la existencia, jugaron a dominar, a volver a ser, y nadie les echo de menos, nadie les echo en falta, fueron dos dominios de un único rencor, el de los dos, victima y amante de algo que será en un pasado de la nada, mirando a esa luna, con otro asesinado en el asesinato, y fueron, y motivaron, y sintieron, una actriz de su propia película de su vida, de su existir, en ese alrededor dónde las cosas dejaban sitio a ese lugar, donde la fantasía, hizo que fuera una realidad de el carisma, sin la nada, sin dejar de ser, de permanecer en un olvido, en un suspiro...

miércoles, 26 de octubre de 2016

CUANDO EL AMOR DICE NO...


Cuando el amor dice no, cuando la melodía es la negatividad, ellos dos, eran un duende de la vitalidad, anhelaban canciones, él cantaba en aquel escenario, eran felices, eran de alguna manera esas almas gemelas que un día se encontraron, que un día volvieron a ser, todo les sonreía, todo les parecía perfecto, pero en aquel escenario, alguien entre el público le disparo, sonaron varios disparos, cayo del escenario, el teatro de su vida, se fue a la ausencia, y el amor dijo no, a la verdad, a las caricias, un ajuste de envidia, de maldad, de una inspiración que dejo de ser, ella gritaba, no podía comprender, había sido asesinado, había sido pactado por la sangre de otra huella, ya no hubo pensamiento, ya no hubo sentimiento, no se dejaba para la nada, fue asesinado así a sangre fría, propia pistola, por la mano que le dominaba, y la esencia dejó de ser, y el mundo se derrumbo en sus manos, lo imposible, fue posible, no hubo amor, no hubo, todo terminó, como que uno no quiere escuchar, ni tan siquiera sentir...

CON SOLO UNA MIRADA...


Con solo una mirada, una mirada felina, la asesinó, porque ya no era de él, ella un día se cansó de sus ilegalidades, de sus injusticias, de su abismo sin libertad, conoció a ese otro hombre, que la amaba, que le daba ese cariño, ese amor, esas noches de pasión, esa vida de otro color, fue una mujer víctima de esos malos tratos, víctima de las injusticias, caminando por caminos errantes, de obstáculos, de rabias, de peleas al fondo de su interior, y aquella tarde, su ex, su marido en otros tiempos, con sólo una mirada, con solo un destino, le clavo ese cuchillo en su corazón, fueron varias puñaladas, en la oscuridad de esa sombra, no pudo escapar, quería alejarse, huir, volar, correr, no pudo ser, estaba atrapada por el derroche de una aventura hacía la muerte, hacia la nada, con sólo una mirada, con solo un rayo de sangre, ella fue asesinada por la mentira de su propia verdad, un caminar en la negrura de un torbellino de alguna pasión, nunca fue feliz, y cuando comenzaba a serlo, todo cambio, la penumbra, el misterio con solo una mirada, con solo una epopeya, en la luz de la nada...

martes, 25 de octubre de 2016

LA MORADA DE UN DESTINO...


La morada de un destino, la morada de un camino, un asesinato a tres bandas, esos hombres, un bufete de abogados, un tercero en discordia, un fuerte pelea, ya no se pudo más, sonó un disparo, y otro, y un tercero, varios asesinados, por uno de ellos, policía, detención, juicio, la morada jugaba a lo que estaba pretérito, único, era ausencia, culpables o inocentes, un asesino, que ya no podía jugar a otra cosa que  no fuese algo en todo, un camino, un sendero, unos años, la prisión, Richard, culpable de todos los cargos, la envidia, el destacar, el odio, el anhelo encantado, cuantos días de un pasado, una  vida sin vida, la morada de un encuentro, el tiempo indefinido, Richard, se burlaba de él mismo, las drogas eran sus compañeras, las malas compañías, esa amante que decía ser, decía encontrarse en el nunca, de un después, fue libre, llego a ser un asesino, pero eso pertenecía a ese pasado, a ese encuentro con lo prohibido, con las bocanadas de la injusticia, de lo práctico de un sólo asesinato...

VESTIDA DE ROJO...


Cayetana estaba espléndida en la entrada de ese salón de baile, comenzaba la esperada fiesta de la temporada, era la llegada de ese verano, iba a ser el mejor de toda su vida, una mujer diez, triunfadora, como debe de ser, según  decía todo el mundo, llegó su prometido, su chico, el hombre de su vida, Erasmo, esas miradas, la forma de bailar de los dos, con esa complicidad, eran la envidia de los demás, eran el encanto personificado de todo el universo, Cayetana era feliz, o no, o parecía de cara a la galería, era una infeliz de si misma, ya no pudo más, no le gustaba esa superficialidad, ese paripé, de no hacer las cosas de verdad, salió muy enfadada de aquella estúpida fiesta, Erasmo tras ella, le dijo que no le quería ver nunca más, existía otro, era el importante, el verdadero hombre que le sabía hacer feliz, Cayetana, comenzó a insultar, a golpear, sus manos fueron a su cuello, fuerte, muy fuerte, lo asesino, allí vestida de rojo, ante ese balcón con el brillo de la noche, con la mirada de la luna, era un asesinato buscado y encontrado a la vez, Cayetana lloraba, estaba presa de ese pánico, no sabía que hacer ante ese cadaver de Erasmo, necesitaba fugarse, y se fugo ante la atenta mirada de los demás, salió a la calle, y a lo lejos, vio a Fer, abrazado a otra, le parecía y era cierto, Cayetana, se volvía loca, fue a por él, se topó frente a los dos, allí vestida de rojo, unas palabras, unas fuertes palabras, Fer la dejada en aquel preciso momento, Cayetana se lanzó a la vía pública, un coche se la llevo por delante, fue asesinada por ella misma, esa vida ya no le pertenecía...

lunes, 24 de octubre de 2016

PORQUE A MÍ...


Porque a mí, no lo entiendo, nunca lo entenderé, se fijo en mi mirada, me enamoró, me llevo a su mundo, me hizo suya, me sentía de una maravilla realizada, era alguien importante en mi vida, me lo daba todo, lo tenía todo, porque a mí, quien era yo, para ser dueña de su flechazo, no importaba, no me importaba, que iba a ser, que fuí, con el tiempo, me convertí en un juguete en sus manos, porque a mí, era su realidad, era su dulzura, mis besos, con sabor a miel, todo tan bonito, tan especial, porque a mí, fuí algo, fuí alguien su musa, pero una mañana de un mes de abril, quiso jugar de nuevo, pero esa partida le salió mal, quería que fuese víctima, quería dejarme porque se había cansado de mi cuerpo, de mis besos, de mi ternura, no lo pude consentir, me lo pregunte, y se lo pregunte, porque a mí, me dejo herida, me dejo en esa trampa mortal, le clave ese cuchillo en su cuello, en su corazón, si, le asesiné, porque yo, porque a mí, me convertí en su asesina, ya no pude más, allí, le dejé tirado en ese suelo, salí a la calle, seguí mi camino, mi vida, con otro aroma, con otro ser, porque a mi, si, lo entendí, y ese hombre fue su propia víctima, de mi esencia, que quedó en mi...

EL CRUCIFIJO...


Una mansión, en aquel salón, un gran crucifijo, eran una familia religiosa, creían en esa fe, en esa paz interior, el hombre, un marques venido a más, Don Manuel, la esposa, doña, Sandra, esa clase de la alta sociedad, dónde todo era tan perfecto, todo tan ideal, pero en un corto espacio de tiempo, las cosas cambiaron, la vida de los dos, se sucedió de una manera ingrata, la pérdida de ese crucifijo, altero el buen nivel de esa familia, un asesinato, don Manuel, había sido degollado en su propia casa, sin saber, porque, ni cuando, la policía, las investigaciones, todo era antinatural, todo trágico, nada se podía imaginar, el crucifijo, jamás se encontró, asesinado por un ajuste de cuentas, por una envidia, por una rabia interior, asesinado por miles de motivos, un día después, ella, su esposa, apareció asesinada, que había ocurrido, los dos en un corto espacio de tiempo, la ausencia, la soledad, el porque sin respuesta, un detenido, dos detenidos, habían sido ellos, los dos sobrinos, querían la herencia, toda la herencia, se encontró el crucifijo, lo tenían, dos asesinatos por dinero, un crucifijo sin magia, con la eternidad perdida...

domingo, 23 de octubre de 2016

HUELLA, SIN HUELLA...


Investigaban, varios asesinados, que ocurría, todo y nada, sin huella, y con huella, un bufete de abogados, todos muertos, que había pasado por esa mente, por esa perversidad de los momentos, la policía científica se llevaba los cadáveres, tres hombres, tres mujeres, que había pasado, un ajuste de cuentas, unas palabras de fuera de control, investigaban, era un puzzle, en un rompecabezas, malas cuentas, heridas de algo, abogados a golpes de la justicia, sin justicia, investigaban, se maldecían, eran asesinados, por un asesino, o varios asesinos, alguien no quería, alguien controlaba, deudas, motivos, destinos ocultos, secretos bajo otra luz, que ocurría, que era, nadie podía imaginar, revisaban un pasado, un presente, parece ser, que se esclarecía, parece ser que se iban atando cabos, hubo trampas, hubo hipocresía entre ellos, líos de amor enfrentado, todos parejas de la morada atrapada, investigaban, ya no hizo falta, todo se resolvía, no mereció la pena, se los llevaron, ese bufete quedo en esa soledad, solitaria y nunca encontrada, de un tal vez, de un porque, con otro porque...

PASADO OTRO DÍA...


Pasado otro día, como alma que lleva el diablo, fue en esa carretera, los dos, una discusión, un motivo, los años vividos, era todo importante, y nada importante, se peleaban, se sentían traicionados, los dos, pararon ese coche, a un lado de ese abismo, comenzó una pelea cara a cara, rostro a rostro, frente a frente, ya no se amaban, que les había ocurrido, fueron años, fueron sensaciones sin llegar a la nada, fue esa ausencia, de los dos, eran amantes de otros, nada estaba permitido, y todo estaba convencido, él sacó su arma, esa pistola, que llevaba en su abrigo, disparó una y otra vez, sin abrir los ojos, ella cayó al abismo, la había asesinado, era frialdad, era rabia contenida en su interior, ya no se decían nada, eran años de soledad por parte de ese frente a frente, se buscaban otros, otras, así como nubes en un solo desierto, él la miro, desde lo alto, era ya cadáver, su amor de años en un pasado, de tiempos de algo, ya sólo era una asesinada por su gran amor, por esa pareja de una revista de modas, él la miraba, sus lágrimas caían por su rostro, ante la soledad de ese paraje, el abismo, fue testigo, a partir de ya, no quedo nada, se puso la pistola en su frente, disparo, cayo por el abismo, al lado de ella, los dos, asesinados por la codicia, por el egoísmo, por la hipocresía, eran dos, habían sido dos, ya no eran nadie, sólo soledad, solo dos cadáveres sin norte, perdidos y jamas encontrados...

sábado, 22 de octubre de 2016

EN LA OSCURIDAD DE LA LLUVIA...


En la oscuridad de la lluvia, en esa tarde de otoño, parece ser que todo iba a ser normal, con total normalidad, pero aquel grito que venía de un edificio, y la caída de esa mujer, falleció en el acto, la policía, la ambulancia, nada, un hombre corría a toda velocidad, fue detenido, había sido, la había matado, la odiaba, era su mujer, sabía que le engañaba, le había plantado ese destino, esa realidad, en la lluvia, su propia lluvia, ese asesinato fue buscado y encontrado a un tiempo, en horas de libertad, el hombre nervioso, decía, no se encontraba a si mismo, descargó su ira, su rabia, su impotencia, no sabía como ser, como entender, en la penumbra de sus deseos, su mujer le engaño, le atosigo sin darle importancia, pero aquella tarde de un otoño ante la lluvia, él la empujo al vacio, ella no le quería, se sentía solo, herido, manipulado, sin darse cuenta, era un despojo, era un deseo incontrolable, y nada volvería a ser, ella fue asesinada, por el odio, por la presa de unos celos, que llegaron a ser...

ELLA UNA OBSESIÓN...


Albert, trabajaba de guardia de seguridad, en una empresa, Fedra, era una mujer de negocios, importante, con una vida importante, se conocieron en aquel parking, ella cogía su coche, él también, intercambiaron unas palabras de cortesía, casualidades del momento, de la vida, o del azar, se volvieron a ver, varias veces, en ese centro comercial, en esa zona de una calle, él comenzó a buscarla por internet, él comenzó a espiarla, lo que hacía, como iba, por donde, con quien, se estaba convirtiendo en una oscura obsesión, se sucedían los días, los meses, las semanas, todos seguía de la misma manera, Albert, buscaba el momento para hacerse el encontradizo, se imaginaba, visualizaba, pero paso a la acción, aquella noche, la vio, le puso una pistola en su cuello, se la llevo a su casa, la ato a su cama, la violo, con ese cuchillo iba rozando su cuerpo, su cuello, su rostro, ella gritaba, ella sollozaba, tapó su boca, comenzó a clavar ese cuchillo, sangre, excesiva sangre, Fedra moría poco a poco, asesinada, él la observaba, era una obsesión, era un asesino, ya no podía ser, tenía que ser...

viernes, 21 de octubre de 2016

MIRADA ASESINA...


Cafetería del centro de la ciudad, dos hombres en la barra, charlan animadamente, respiran profundamente, beben esa bebida con mucho alcohol, el anís, que marca en la garganta, se miran, se observan, se intimidan, son dos perdidos en su caminar, dialogan sin hablar, siguen observando, prefieren seguir con lo de ellos, llega ella, la tercera en discordia, se abraza a uno de los dos, el otro, calla su envidia, calla su odio, esta enamorado de ella, pero son tres en la balanza de una pesadilla, la charla continua, pero el hombre, se va con esa mujer, el hombre se queda sólo, pero lleva demasiado rencor, se abalanza sobre la mujer, la odia con todas sus fuerzas, la mira, es un asesino en puertas, al límite de esas circunstancias, y le clava ese cuchillo en ese pecho, es asesinada, la muerte entra en acción, le clava el cuchillo a el otro hombre, se entrega, es llevado a prisión, es un asesino porque alguien le ha empujado a serlo, la prisión, los alaridos, la soledad, y una tarde, es degollado allí en su celda, nadie le quería, era un hombre atormentado por su propia vida, sin vida...

LONDRES, HORA DIEZ...


Londres, hora diez, quince de enero, niebla, soledad en esas calles desiertas, una mujer por una acera, siente frío, inmensidad en su piel, camina veloz, aturdida, no mira a ese destino, corre, cada vez más, como si alguien fuese tras ella, y tal vez, en otra acera, un hombre, gabardina, sombrero, su mano dentro del gabán, saca una pistola, cruza de acera, la persigue, dispara, una, varias veces, la vence, cae al suelo, la ha asesinado, no existen dudas, es un asesino, en esa ciudad, en esa gran ciudad en Londres, en ese frío invierno, ya no pudo ser, era la hora de una apesadumbre, sin resignación, con el problema de otro problema, quizás un ajuste de cuentas, quizás la nostalgia de un desamor, quizás nadie entendía, el hombre asesino, introduce esa pistola dentro del gabán, la mujer queda asesinada en esa calle, a la hora sin hora, en ese destino destinado, calles desiertas, de repente, un coche de policía la observa, la ve, la mira, ya no se puede hacer nada, el hombre ha desaparecido, el verdadero asesino, de una luz interior, sin horizonte, sin rumbo, con frío, excesivo frío en otro pensamiento...

jueves, 20 de octubre de 2016

LOS OTROS BESOS DE SANGRE...


Los otros besos de sangre, la sinceridad de una mañana, los abrazos, el amor más allá del límite, los encuentros personificados, Ismael y Daniel, cuanto sentimiento, cuanta inspiración, los viajes, Nueva York, el vivir sin mirar a un pasado, los encuentros de un sólo encuentro, la morada, el destino, la alegría al límite de un abismo, los celos, la envidia, los anhelos, la dulzura, que parecía, la ternura, que se encontraba, los otros encantos, de un sólo encanto, la fiesta, las drogas, quemaban al cuerpo, la tormenta, los dos, abrazados, al son de otra melodía, esa sensibilidad, lo macabro de lo pretérito, cuantos minutos, los segundos de algo pactado, baños de sangre, al acecho de un asesinato, rápido, el cuchillo de uno hacia el otro, clavado en su cuerpo, en su corazón, era un todo por nada, no cabía en una esperanza, los otros suspiros, una mentira en un abismo, asesinado, en el suelo entre el charco de su sangre, no quedo nada, Ismael le dejo, ya no era ausencia, era imposible, ese asesino que fue en un momento de su vida, que ya era inerte, fue un cadáver encontrado en el agua de las marismas, su amigo, su amante, su todo, lo había asesinado, porque era el minuto, porque era el momento, sin dudas, sin suspiros, porque sólo era un reloj que ya no marcaba las horas, esos besos que desaparecieron de un todo, de un sensación maldita...

CUANDO NADA ES DE VERDAD...


Eran esa familia feliz, un matrimonio, dos hijos, un trabajo de los dos, una casa en la montaña, otra casa en la playa, un hermoso coche, la televisión de última generación, besos, abrazos, sonrisas, complicidades, paseos a la luz de la luz, ella, María, él, Gonzalo, unidos por la apariencia, unidos por tantas cosas, la otra cara de la moneda, Gonzalo, tenía un amante, Carlos, se veían, pasaban noches de un sexo sin desenfreno, nunca sabían lo que podìa ocurrir, María, vivía su vida, con sus hijos, esperando a su marido para dar una vuelta, hacía el cine, y de repente, a Carlos, se le terminó la paciencia, quería estar siempre con Gonzalo, comenzó a ser egoísta, en esa intimidad de su habitación, trás un noche tórrida, tras unas horas de un placer acumulado, la pelea, las manos, los dimes y diretes, hablo la pistola, la bala que le llego al corazón, Carlos le asesinó, no miró a nada, lo quería demasiado para que fuera  de ella, de María, salió a la calle, fue a la casa de su amor, le abrió, ella, otro disparo, la asesino, fue rápido, fue la gota que colmo el vaso, realmente, todo era una farsa, una mentira, cuando nada es verdad, cuando la apariencia vence otros momentos de una intimidad ficticia...

miércoles, 19 de octubre de 2016

PASIÓN SIN LÍMITE...


Estaban enamorados, se adoraban, el uno al otro, eran mirada, eran química, eran corazón, eran ilusión, eran todo, ante los demás, sólo el misterio recóndito permanecía en un secreto de la pesadilla, en esa intimidad, en esa habitación, eran dos almas, convertidos en pasión, estaban destinados, estaban predestinados, o quizás, eran víctimas de alguna opresión, sin la duda, se sucedían los días, ese amor se fue convirtiendo en un odio incontrolado, esa noche lo dijo todo, llegaron a las manos, llegaron a ese cuello, ella a él, él a ella, y los dos se iban ahogando, pero ese cuchillo pudo más que la fuerza humana, la pasión sin límite, con las normas de lo prohibido, le asesinó, se asesinaron, fue  todo mutuo, no quedo nada, esos dos enamorados, esos dos utilizados por una sola pasión, la que fue de un ayer, de otro minuto, estaban predestinados, a ser, dos asesinos, en su propia onda, víctimas de ellos mismos, víctimas de un segundo de rabia incontrolada en un interior, estaban sin estar, hoy son ausencia, de otra trampa, en algún destino...

ATRACO DESPISTADO...


Una gran ciudad, gentes de toda índole recorriendo sus calles, sus plazas, a una velocidad sin parar un minuto a pensar, los bares, repletos de gentío, las cafeterías, las tiendas de moda, los bancos, el centro de la historia, gente, que entra, que dialoga, que busca inversiones, que pactan, quizás con el diablo, el atracador entra, se mezcla entre los demás, de repente, con la velocidad de un rayo, saca su pistola, así con el rostro descubierto, amenaza a ese tumulto de los negocios, ordena que le den el dinero, la caja fuerte, sobre el mostrador de la ventanilla, le van poniendo grandes bloques de dinero, pero esa caja fuerte, no se abre, no puede abrirse, el atracador comienza a ponerse nervioso, dispara, un asesinado, y otro, y un tercero, el banco se convierte en una masacre en un largo espacio, pero el atracador se había olvidado en un pequeño detalle, era despistado, entre el gentío, un policía infiltrado, frente a frente, le disparó, el atracador, cayó al suelo, murió en el acto, fue un asesino, asesinado, la vida continuaba en la gran ciudad, las gentes deambulaban por las calles, a su libertad, se había cometido un crimen, muchos asesinatos, pero la vida, sinceramente, seguía, sin miradas, como ese paso de página en blanco, tras la muerte, tras la sangre, la vida sigue...

martes, 18 de octubre de 2016

PERVERSO...


Perverso, con la cocaína como compañera, era un drogadicto, no quería reconocerlo, se pasaba días enganchado a la porquería de la droga, no sabía existir sin ella, además de ese alcohol que dominaba su desierto, estaba amargado de el mundo, de su vida, porque aquella mujer, se lo quito todo, y nunca encontró el camino, esas malas compañías, el absurdo de sus echos, era un macilento sin rumbo, sin destino, no supo quererse a si mismo, y eligió ese camino, y un porvenir, sin porvenir, la droga, le hacía ver ese espejismo, esa fantasía que era lo imposible de la nada, perverso, encantador de sus propias serpientes, ya no dominaba, se dejaba dominar, la droga le sacaba lo peor de si mismo, y en esa fiesta, su gran fiesta para él sólo, se convirtió en un monstruo sin sendero, cocaína, heroína, alcohol, ese cóctel, que se lo llevo hacía su otro destino, la muerte, se asesino a si mismo, su mundo era aquel, ese perverso dejo de ser, de existir, y ya nadie le echo de menos, porque en el fondo, nadie le quiso, porque nunca se quiso...

LE LLAMABAN...


Le llamaban, le decían, se llamaba, era un atormentado de su propio destino, nadie entendía, pero era un asesino en serie, un asesino que nunca saben, como han llegado, que nunca se van, mató a sus compañeros de trabajo, con esa pistola, era malo, era perverso, violo a ellas, las asesino, no dejo huella, dejo dolor, era un terror de la vida, era un disperso de otro paraíso, no conoció la pasión, no conoció el verdadero amor, varias mujeres, varios matrimonios, nunca se quería, no se quiso a si mismo, era ese canalla con otra voz interior, pasaba de largo, y se quedaba cuando clavaba ese cuchillo al fondo del corazón, no tenía dolor, no sentía dolor, asesinaba porque era el momento, porque tocaba, porque se lo decía la conciencia, aquella tarde marcó su huella en el vacío de su interior, en ese camino, en ese sendero, le dispararon, le dejaron herido de su propia muerte, fue asesinado, ya no tenía trazado ese secreto de su oscuridad, le llamaban, porque quedo sin nombre, sin anonimato, porque fue un fantasma, unido a la perversión de un encanto prohibido...

lunes, 17 de octubre de 2016

LA DESGRACIA, MI DESGRACIA...


La desgracia, mi desgracia, esa persona, ese ser despreciable, en mi infancia, en mi juventud, con esa mirada aterradora, nunca lo llegue a conocer, era un esqueleto andante, vacío, sin luz, sin horizonte, una tarde se interpuso en mi camino, no entendía, no sabía, porque, me pregunte, no obtuve respuesta, frente a mí, sacó su pistola, quería matarme, sin saber, nunca le hice nada, estaba amargado con el mundo, con el alrededor, decidí seguir mi camino, intentó disparar, no tenía balas, estaba perdido, yo me volví, fui hacía él, quería violarme, no se lo permití, mis manos, solo mis manos, fueron a su cuello, con esa fuerza, con toda mi fuerza, lo ahogue, y ya no pudo ser, cayó a ese suelo de plena calle, fue asesinado por mi, aquel hombre, ese individuo, esa mala persona, mi desgracia, un tiempo, en unos momentos, en mi vida, en esa vida anterior, ya no era nadie, sólo un hombre sin sentido, sin rumbo, era cadáver, era ermitaño en un universo herido, por él mismo, la desgracia de muchos en ese pensamiento, los diarios, los medios de comunicación, la sensibilidad, de la nada, de ese nadie, que algún día fue, cuando nunca fue...

FUEGO INTERNO...


Como una balada de un destino, los dos caminaban en ese noviembre frío, con el duende de un presentimiento, lo habían hecho, en ese lugar, en ese sitio recóndito en el tiempo, los habían matado, eran unos jóvenes que iban de excursión, y salieron al paso, esos dos, les clavaron ese cuchillo por su cuerpo, y fueron asesinados, por esos  asesinos, era un fuego interno que salía de ese interior, estaban dominados por el crimen, por la ausencia de sentimientos, habían llegado de lejos, huían de esa justicia, quizás huían de si mismos, no sabían, no se dejaban querer por nadie, la luna lloraba esos gritos desgarradores de los chicos, no acudieron en su ayuda, fueron presa de ese pánico, ellos dos, eran macilentos, con rencor, con esa rabia, con ese caminar sin rumbo, la noche profunda en el ambiente, la mala suerte, la trampa de ese fuego interno, eran asesinos de su vida, solo sabían matar, dejar cadáveres en ese sendero, de repente, esos policías, a su paso, los detuvieron no pusieron resistencia, años de olvido, años de esa oscuridad, en su propia oscuridad, como esa balada que se salía de ese romanticismo para entrar en el mundo de esos asesinos ocultos, injustos, absurdos...