martes, 18 de octubre de 2016

LE LLAMABAN...


Le llamaban, le decían, se llamaba, era un atormentado de su propio destino, nadie entendía, pero era un asesino en serie, un asesino que nunca saben, como han llegado, que nunca se van, mató a sus compañeros de trabajo, con esa pistola, era malo, era perverso, violo a ellas, las asesino, no dejo huella, dejo dolor, era un terror de la vida, era un disperso de otro paraíso, no conoció la pasión, no conoció el verdadero amor, varias mujeres, varios matrimonios, nunca se quería, no se quiso a si mismo, era ese canalla con otra voz interior, pasaba de largo, y se quedaba cuando clavaba ese cuchillo al fondo del corazón, no tenía dolor, no sentía dolor, asesinaba porque era el momento, porque tocaba, porque se lo decía la conciencia, aquella tarde marcó su huella en el vacío de su interior, en ese camino, en ese sendero, le dispararon, le dejaron herido de su propia muerte, fue asesinado, ya no tenía trazado ese secreto de su oscuridad, le llamaban, porque quedo sin nombre, sin anonimato, porque fue un fantasma, unido a la perversión de un encanto prohibido...

No hay comentarios:

Publicar un comentario