martes, 25 de octubre de 2016
LA MORADA DE UN DESTINO...
La morada de un destino, la morada de un camino, un asesinato a tres bandas, esos hombres, un bufete de abogados, un tercero en discordia, un fuerte pelea, ya no se pudo más, sonó un disparo, y otro, y un tercero, varios asesinados, por uno de ellos, policía, detención, juicio, la morada jugaba a lo que estaba pretérito, único, era ausencia, culpables o inocentes, un asesino, que ya no podía jugar a otra cosa que no fuese algo en todo, un camino, un sendero, unos años, la prisión, Richard, culpable de todos los cargos, la envidia, el destacar, el odio, el anhelo encantado, cuantos días de un pasado, una vida sin vida, la morada de un encuentro, el tiempo indefinido, Richard, se burlaba de él mismo, las drogas eran sus compañeras, las malas compañías, esa amante que decía ser, decía encontrarse en el nunca, de un después, fue libre, llego a ser un asesino, pero eso pertenecía a ese pasado, a ese encuentro con lo prohibido, con las bocanadas de la injusticia, de lo práctico de un sólo asesinato...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario