jueves, 20 de octubre de 2016
CUANDO NADA ES DE VERDAD...
Eran esa familia feliz, un matrimonio, dos hijos, un trabajo de los dos, una casa en la montaña, otra casa en la playa, un hermoso coche, la televisión de última generación, besos, abrazos, sonrisas, complicidades, paseos a la luz de la luz, ella, María, él, Gonzalo, unidos por la apariencia, unidos por tantas cosas, la otra cara de la moneda, Gonzalo, tenía un amante, Carlos, se veían, pasaban noches de un sexo sin desenfreno, nunca sabían lo que podìa ocurrir, María, vivía su vida, con sus hijos, esperando a su marido para dar una vuelta, hacía el cine, y de repente, a Carlos, se le terminó la paciencia, quería estar siempre con Gonzalo, comenzó a ser egoísta, en esa intimidad de su habitación, trás un noche tórrida, tras unas horas de un placer acumulado, la pelea, las manos, los dimes y diretes, hablo la pistola, la bala que le llego al corazón, Carlos le asesinó, no miró a nada, lo quería demasiado para que fuera de ella, de María, salió a la calle, fue a la casa de su amor, le abrió, ella, otro disparo, la asesino, fue rápido, fue la gota que colmo el vaso, realmente, todo era una farsa, una mentira, cuando nada es verdad, cuando la apariencia vence otros momentos de una intimidad ficticia...
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