martes, 30 de agosto de 2016

CUANDO SE JUEGA AL DESAMOR...


Cuando se juega al desamor, cuando la conciencia ya no está tranquila, se casaban en aquella iglesia, se querían tanto, se amaban hasta superar los límites de la conciencia, se decían cosas al oído, ese te quiero se escuchaba entre los dos, porque Eva y Luis, eran dos enamorados de un siglo XXI, dos románticos, de una poesía propia de dos que lo dan todo el uno por el otro, la luna de miel, los años de un matrimonio feliz, y la casualidad, el destino, el motivo, lo que tenía que ser, lo que estaba escrito, en aquella reunión, Luis conoció a Monik, fue una mirada, fue una sonrisa, fue el comienzo de un no se que, sin saber, ese flechazo, terminó con una noche de locura en aquella habitación de ese hotel, no querían separarse, sólo querían estar el uno en los brazos del otro, necesitaban esos besos y caricias, el mundo se terminaba para ellos, eran la dulzura, la ternura, el verdadero sentimiento, para Luis, ya sólo existía, Monik, eran tan bonita, eran tan encantadora, lo tenía todo, lo que Eva ya no le daba, se hicieron amantes, amantes de su propio destino, pero un tiempo después, su esposa, Eva, los descubrió, a la salida de ese bar, con los besos y caricias de una pareja de enamorados, ella presa de la rabia, de los celos, de los muchos motivos, tenía que hacer algo, esa pistola, que le acompañaba siempre, frente a los dos, en aquella calle, les corto el paso, y tras gritos y palabras malsonantes, disparo hacía uno, hacía el otro, terminó con los dos, cuando se juega al desamor, la vida pasa factura, Eva les asesinó y se convirtió en una extraña dueña de su otra vida...

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