MI CITA CON MARIO...
Me sentía espléndida, me sentía fenomenal, iba a trabajar en lo que me gustaba, y mi cita con ese hombre que me encantaba, Mario me llenaba más de ilusión, llegamos a las nueve de la noche, a ese selecto restaurante, los dos allí sentados frente a frente, esas miradas, el guiño de su ojo hacia el mío, sus manos en las mías, todo excitante, era perfecto hasta que me dijo, no te lo creas, Marta todo esto es un paripé, ya estoy harto de este juego, estoy casado, quiero a Bego, tu que eres nada, una simple amante de desahogo nocturno, y hasta aquí, ya me he cansado de ti, de tus neuras, de tu pajería, y de ver tu cara, no lo podía creer, Mario, diciéndome esto, ya no pude escuchar más, ese cuchillo sobre la mesa, le fue a su corazón, de mi ya no se podía burlar más, me miraba con ojos de porque a mí, y me lo preguntaba, y me lo gritaba, sin poder gritar, porque terminé con ese Mario, al que nunca conocí, ni creí conocer...
No hay comentarios:
Publicar un comentario