martes, 30 de agosto de 2016
LO VÍ...
Aquella tarde de verano, estaba tranquilamente en mi terraza, disfrutando de un hermoso sol, que invadía mi rostro, y me acariciaba lo mejor de mí, todo estaba en silencio, menos mi música que me alegraba el momento, mi momento, y de repente, lo ví, lo fui viendo todo, era testigo de esa violencia de ellos dos en plena calle, no había gente, no había nadie alrededor, eran dos amigos, eran dos extraños no lo quiero pensar, comenzaron una charla sin importancia, las palabras fueron subiendo ese tono de voz, en el uno y en el otro, de repente uno de ellos, sacó esa navaja de su bolsillo, y se la clavó en el cuerpo, hasta que remato en ese corazón, lo había matado, yo en mi terraza, no sabía que hacer, quise llamar a la policía, quise intervenir, yo no era nadie en esa escena, el asesino, miro hacia todos los lados, y alzo su mirada en mi mirada, yo quería desaparecer, quería que me tragara la tierra, pero él, lejos de decirme, o amenazarme, se clavo esa navaja, hasta que se dió en su corazón, cayó al suelo, murió sin consecuencias, yo quede perpleja, atónita de mí, había presenciado un doble crimen, y yo sólo lo ví...
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