lunes, 3 de octubre de 2016
ESA HUELLA SIN HUELLA...
Esa huella, sin huella, ella le había matado, era su marido, era su pareja, era su amante, para las noches de otros desahogos, ya no podía más fueron años de impotencia, de rabia, de trios, de intercambios, pero esa pistola, lo mato, en las manos de Ana, esa mujer que silenciaba un terror en su interior, lo decidió, lo tenía todo preparado, controlado, era un deuda en su mente, porque en el fondo de esa huella, se había enamorado de aquel jóven, de Piero, italiano, guapo, seductor sólo para sus ojos, y le hacía vivir, le hacía sentir, le hacía ver el lado bueno de lo prohibido, era su amanecer, la dulzura, en sus caricias, y a ese marido, le quería matar, le quería eliminar de su vida, sin dejar huella, sin dejar nada, se lo llevo en esa sábana, lo introdujo en su maletero, y lo lanzo a la playa, allí, se lo comerían las ballenas, los peces grandes, y caería en el olvido, esa huella, sin huella, sucedieron los años, el tiempo, Ana, era feliz con Piero, pero la mala suerte la perseguía, se fue con otra, en una tarde de verano, ella lo tenía preparado, quería que no dejase huella, pero le salió mal, muy mal, él la mató, en esa relación, ya no podía ser, ya sobraba, Ana formaba parte de un triangulo, dónde ya no era, fue asesinada, fue manipulada en otra huella, sin huella...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario